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''Una
mujer tiene muchas vidas que vivir. Para hacer muchas cosas y romper
parámetros como yo he hecho, hay que ser muy mujer. Después se
dirá."
-¿Quién
es Chavela Vargas, más allá de la canción-poema que te hizo Sabina? -se
le había preguntado en un principio.
-¡Ah,
tan divino Sabina! Yo lo amo. ¿Pero qué no nos deja estar juntos?,
¿qué no nos deja encontrarnos ahora que estuvo en Costa Rica? El
alcohol. El está como estaba yo, disfrutando de su alcohol. El quiere
mucho a Chavela, pero no le gusta verla cuando está borracho. Me mandó
un recado, que si yo cantaba en Centromamérica, él llegaría.
-¿No
le avisaste de tu recital en Veracruz?
-No
sé dónde está. Es un hombre que no sabe dónde amanece ni dónde
anochece. Es un poeta de la vida, divino hombre. Déjalo, algún día se
cansará. El es muy joven y lleno de ilusiones y de esperanzas y de cosas
maravillosas. Dejémoslo. Es como a mí, me querían atar y yo odiaba a la
gente que me ataba.
Y
Chavela se sumerge de nuevo en ella misma:
''Pero
ahora yo tendré tiempo de partir para siempre, ya llegará el tiempo de
que para siempre partiré. Ya nadie me detiene ni nadie me espera ni nadie
me dice adiós. Es la hora de irse. Punto."
El
Gabo y los sueños de Rulfo
Acerca
de escribir sus memorias, dice: ''Ya no hay tiempo. Eso es para cuando uno
es joven, como le decía a García Márquez, que lo adoro a Gabo. Y le
decía: nunca escribiste todo lo que sucedió en Macondo. Si ahí está,
en la realidad, nada más era de ponerlo en un papel: los Buendía y los
quién sabe qué."
-Son
más conocidas otras amistades tuyas, pero poco se sabe de tu relación
con Juan Rulfo.
-Era
divino, borracho también. Era divino el hombre, mexicano, soñador. Un
hombre con sueños, amaba a su tierra, soñaba con las cosas. En este
país tenemos valores increíbles, ¿y cuántos habrá que no hemos
descubierto, por ahí, en provincia?
Chavela
Vargas ya no vive en México, pero ella se resiste a verlo así: ''No me
puedo ir de aquí porque está difícil la cosa y hay que entrarle".
-Llevas
toda una existencia en el canto, la poesía y la música popular, todo eso
te habrá dado mucha sabiduría, ¿qué es la vida para ti?
-Pues
si eso es lo más triste, porque nadie ha aprendido nada. Llegamos a un
final en que lo único que sabes es que hay vida y muerte. Que me
expliquen el misterio de la muerte, o el misterio del nacimiento, nadie
sabe.
''Y
estamos como al comienzo. Eso es muy doloroso, por ello el individuo
humano sufre, por ello la juventud agarra la droga y está muy
destanteada.
''Y
yo, ya vieja, estoy más destanteada. ¿De qué me han servido 81 años de
vida, si no he aprendido nada, m'hijo? Yo pensé que a esta edad la
universidad de la vida me iba a graduar y a dar mi diploma, con unas
calificaciones de 200 a 500. Pero na'.''
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Sabina:
Juglar de verso incómodo
Joaquín
Sabina es un personaje incómodo. Algunos
roqueros
no soportan que lo
mismo
cante una ranchera que una salsa o un tango, y
se
vanaglorie de ello. Para las
buenas
conciencias representa a una generación adicta
al
tabaco, el alcohol y la falta
de
compromiso con las instituciones de la escuela y La
familia.
Los exquisitos lo
rechazan
porque, dicen, no pasa de cantar baladitas y
sus
letras no alcanzan la
estatura
de poemas.
Joaquín Sabina es un personaje incómodo,
precisamente,
porque prescinde de los
velos
cuando pone un espejo ante los ortodoxos, los
intachables
y los puros. Antes
que
intentar una apología de La droga y el desmadre,
de
molestar con la nota roja de
los
que mueren de deseo, o de deslumbrar con La
palabra
exacta, sus canciones
hablan
de situaciones límite, de personajes que se
hallan
en el borde de una conducta
no
necesariamente marginal, de La simulación que se
Lleva
al extremo y del eterno
girar
de La rutina. Y eso basta para que de dos golpes
acierte
tres.
En Sabina hay mucho de juglar moderno y tiene La
virtud
de que sus historias
significan,
por encima del anecdotario, que puede ser
gracioso,
burlesco o trágico. En
el
fondo, lo que parece Ir y venir entre los versos,
aunque
revestido por los detalles, es
el
enorme vacío que deja el amor, lo mismo si se
consigue
que si se pierde o jamás se
experimenta
("Contigo"). La falta de amor es lo que
Lleva
a un hombre a disparar
sobre
La gente desde lo alto de un edificio
("Ciudadano
cero"), y La desesperación por
no
encontrar a la pareja perfecta se traduce en una
vida
errática ("Cómo decirte, cómo
contarte").
Vivir con quien se ama también es alimento
para
el desasosiego, porque La
presencia
constante del amor produce La sospecha de
que
se trata de una sencilla
quimera
tenida por cierta, como en un tiempo fue
indiscutible
La idea de Dios o de lo
eterno.
Nos rehusamos a pensar que el amor termina,
pero
La duda ya nos ha tocado
y,
finalmente, nos Lleva a preguntar si ese deseo de
amar
y de permanecer con
alguien
no es sino un modo de posponer La convicción
de
que cada persona es un
mundo
absolutamente solo ("Y sin embargo").
Al mismo tiempo que permite vislumbrar
convicciones
cercanas al desencanto,
Sabina
también encuentra motivos para no cortarse las
venas.
Si el amor es una
mentira,
una intervención, ha sido también un pretexto
que
ha hecho posible
mantenernos
vivos con una cuota nada despreciable de
felicidad.
Y junto al amor hay
otro
montón de cosas que no podemos darnos el lujo de
perder:
los amigos, La risa, La
fe,
los libros, La música, La belleza, La gente. Y en
ese
mirar en el espejo, en ese
constante
sacudirle el polvo al alma para que La
felicidad
no se apoye en La
indiferencia
y el egoísmo sino en el terreno fértil de
La
duda frente a las verdades y de
la
reacción ante el agandalle, en ese contexto es que
Sabina
concibe el gusto por el
tabaco,
el alcohol y el sexo, insumos necesarios para
La
conservación de los rituales
domésticos,
que más bien que mal nos ayudan a vivir
cuando
son parte del ejercicio de
La
conciencia.
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Sabina
Una
grandeza de poeta, sin voz de cantor...
El regreso de un poeta....
Se ha cansado de dar
explicaciones. A los cincuenta años, Joaquin Sabina, el bohenio irrdento y
poeta de las causas perdidas, termina las noches como le da la gana y se ríe
con irónica amargura cuando quieren descubrir verdades ocultas en las
canciones que escribe. Pero la gente que lo sigue siempre quiere saber mas y no
se contenta con las miles de historias que se saben de su pasado al filo de la
navaja. Sabina es un poeta maldito dicen. Alguna vez vivió entre los Okupas de
un barrio madrileño, y se dice que en plena euforia del 68 su propio padre, que
era comisario, recibié la orden de retenerlo por revoltoso. Vivió exiliado en
Londres tras poner una bomba molotov durante una protesta callejera en los
setentas y quién sabe qué otras cosas más. Un poeta. Y la gente no deja de
conmoverse con este hombre que escribe poemas cantables en los bares, compone
versos con los dolores que le duelen y se conoce los bares que ama. De ahí saca
esas historias, hilvanadas en frases filosas como espadas. Adora la
mexicanísima plaza Garibaldi desde aquella madrugada en que vió a un hombre
que había pagado a unos mariachis para cantarle rancheras a su amada a través
de un teléfono público. Y en Buenos Aires, su otra patria acude regularmente a
cierto bar donde un librero anarquista me ofrece los libros más raros a las
seis de la mañana y a una especie de prostíbulo griego donde un camarero canta
boleros como un príncipe. Este noctámbulo por vocación escribe basado en los
extraordinarios personajes que se le cruzan en las noches de juerga e insomnio,
pero siempre cruzando en zig-zag los límites de ficción y realidad, hasta
hacerlas una sola. El que la gente se las crea o trate de ubicar a los
personajes es otro cuento, El mayor respeto que se le puede tener al público es
pensar que uno se dirige a gente inteligente, que entiende de ironías y
crueldades ...dice Sabina
Su más reciente
PROVOCACION está en el disco 19
dias y 500 noches. Pero aquí
le pusiéron el parche. Hace un par de meses la prensa argentina ubicó a la
muchacha con la que vivió un tórrido romance durante año y medio y luego lo
abandonó por un tipo mucho más joven.
Se llama Paula Seminara y
es hincha a muerte de Boca Juniors. Es la protagonista de uno de los mejores
temas de la producción.
Se conociéron durante un
concierto en Buenos Aires. Por esos dias Sabina pasaba mucho tiempo en
Argentina, ocupado en la grabación del disco Enemigos Intimos con Fito Páez.
Pero él nunca está demasiado para las mujeres y para los bares . El romance se
desarrolló en el vértigo de las agitadas noches bonaerenses. Sabina se
preocupaba porque casi le doblaba la edad,pero ella lo tranquilizaba diciéndole
que no había problema .
Sin embargo , tras la
grabación, Sabina partió nuevamente a España por un tiempo y al
regresar se encontró con que la chica ya tenía novio. Quedó desolado. La
agonía del abandono quedó reflejada en el tema Dieguitos y Mafaldas en el que
apenas la llama Paula, pero incluye una serie de referentes que la retratan por
entero, habla de los lunares en su espalda, de su gusto por los tangos,la
lejanía de su padre, de su irreprimible pasión por boca y hasta del barrio
Gonzáles Catán donde vivía la chica.
Cuando la prensa preguntó
la causa de su separación, Paula respondió con simpleza - Joaquín estaba en
España, yo me sentía sola....bueno me enamoré....Le debo una canción y unos
besos que valen más que el oro del Perú, respondió Sabina.
Semanas después, en una
entrevista, Sabina habló claro del tem, Después de pasarlo muy mal con una
chica, la puedes pasar muy bien escribiendo una canción sobre esa chica. Y de
paso la jodes, la persigues toda la vida. Y su nuevo novio se agarra unos
tremendos colerones. Eso para un miserable como yo, compensa.
Hedonista, adicto a las
pasiones extremas, sabe recluirse entre cuatro paredes para escribir canciones,
mientra la gente lo imagina todavía en los bares o enredado con alguna mujer.
Aprovecha esos momentos lúcidos para registrar en canciones diversos episodios
que de otro modo se perderían en la vorágine de su ritmo de vida. Dice, no
recuerdo nada. Pero nada. Prácticamente toda mi vida está registrada en
canciones. Se dice que escribe actualmente una autobiografía para exorcizar a
los fantasmas que inevitablemente se cuelan entre sus recuerdos. Las penas de
amores frustados o irrealizables encabezan la lista. Por tradición y cultura,
las canciones mas hermosas son las de abandono....Tal vez porque la felicidad NO
NECESITA MAQUILLAJE...Y EL ABANDONO SI.
Precisamente, varios temas
de su último disco incluyen esos rastros vitales, combinados con la ineludible
cuota de ironía y ficción . Pero
que hermosas eran hablan de
tres amores frustados - Una mujer lo bota de la casa, otra lo engaña y
fuga con otro tipo, y una tercera le da un hijo. La única real es la tercera.
Nunca me han tratado tan mal ni he tratado tan mal yo...
Otro título
conmovedoramente autobiográfico es A
mis cuarenta y diez. En
ese tema he sacado el CORAZON, No quería hablar de mis hijas y he hablado en
forma brutal.
Probablemente este sea su
disco más autobiográfico. Tars el trabajo con Fito Páez, Sabina tuvo seis
meses para elaborar el nuevo material. Me salió un disco austero, desnudo,
esquelético, bien Mio. Esto se refleja especialmente en el aspecto sonoro. Su
afiliación con Argentina está retratada en los velos tangueros de Dieguitos
y Mafaldas y Donde
habita el olvido la nostalgia
romántica por México llega en una pieza de lujo a dúo con la legendaria
Chavela Vargas en Noche
de Bodas.
Sabina quería algo
especial. El repertorio, que pasa también por la balada, la rumba y el rap, iba
a ser incluído en un álbum doble en el que el autor botaría todas sus
sensaciones contenidas, pero la disquera decidió que, al estar dedicado al
mercado latinoamericano era demasiado riesgo. Tras arduas negociaciones, Sabina
aceptó incluso modificar el formato de algunos temas, como el rap Como
te digo una CO te digo la O que
estaba pauteado para 13min. y terminó en una versión 8.41 .
Con todo en los trece
temas se delizan antihéroes, sufridos,sufrientes, se deslizan sensaciones y
sentimientos que Sabina resume en una frase lapidaria, EL
AMOR ES UNA MENTIRA FANTASTICA....
Y dejó una frase, LA
UNICA FIEL ES LA NOCHE.... Yo salgo de bares y siempre encuentro a
alguien. Me gusta la noche, vivo de noche, a uno lo puede dejar una mujer,
pero nunca la noche...........
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Sabina
Con luces de bohemia
De visita en Buenos Aires, el cantautor español
anticipó a La Nación su nuevo disco, "19 días y 500 noches",
que aparecerá el 13 del mes próximo.
Joaquín Sabina
no se separa de su vaso de whisky, su tabaco y su chica. Tiene cincuenta
años, pero está un poco cansado de que lo confundan con una caricatura
de sí mismo.
El español es así todos los días. Su rutina es
vivir de noche. "No es nada diferente de alguien que se levanta
temprano. La gente tiene la fantasía de que porque me gusta la noche más
que el día me voy de p... por ahí y me la paso en los bares. Pero en el
ultimo año y medio lo único que hice fue estar 20 horas por día
escribiendo canciones", dice el cantautor.
De esa abstinencia callejera y muchas colillas
muertas nació ese nuevo manual de supervivencia de perdedores y
apasionados antihéroes llamado "19 días y 500 noches", que
saldrá el 13 de septiembre. Un disco y un manojo de catorce temas que le
ayudaron a sobrevivir durante sus madrugadas solitarias, como un buen on
the rocks. "No sé si le servirán a la gente. Pero desde luego que
me sirven a mí. Estar hacia el fin del milenio y tener tan poca esperanza
como se puede tener, apenas se mira para afuera o uno se mira adentro, y,
sin embargo, tener una absurda pasión de escribir canciones durante 20
días, eso me salva a mí".
Ahora tiene que sufrir el calvario de las notas
periodísticas, pero el músico se lo toma con buen humor. En 48 horas
tiene que hacer infinidad de reportajes. En el poco tiempo que tiene
acaricia dulcemente su codiciada guitarra Ramírez, que el cubano Pablo
Milanés, que vive dos pisos abajo de su departamento en Madrid pidió que
se la regale, y boceta una exquisita canción de amor. "Lo único que
espero es poder terminar con todo lo que no tiene que ver con mi oficio y
pasarme todo el año subido tres días a la semana a un escenario, y si es
posible llorar ahí arriba. Quién puede estar sin escenario, si es un
lugar donde entras y te aplauden".
La Argentina querida
Faltan casi tres meses para que, el 3, 4 y 6 de
noviembre, en el Gran Rex, el músico vuelva a presentar el disco en la
Argentina, "un lugar donde me quieren como a mí me gusta que me
quieran". Será otra sensación, seguramente muy distinta a la que
experimentó cuando hizo el primer show de la gira en Gijón: "Me
habían pasado muchas cosas, algunos rumores decían que me estaba
muriendo, y ni yo estaba muy seguro de poder aguantar 26 canciones. Y
cuando salí al escenario y se abrió el telón yo pensaba: "No van a
estar" y estaban. Ahora, la razón por la que están no lo
sé..."
La razón está en sus discos, en su personal
estilo, en su personaje noctámbulo que parece una sombra que lo acompaña
a todos lados y que dice lo que piensa. Al principio peca de humilde.
Luego se retracta y dispara: "Me escucha gente excesivamente joven;
me temo que los de su edad no le están contando cosas que a ellos les
importan. Entonces tienen que recurrir al abuelo que fue a la guerra de
Cuba o a la tía que era prostituta. Salvo honrísimas excepciones. Creo
que Alejandro Sanz lo esta haciendo muy bien, Pedro Guerra es un cantante
espléndido, Jorge Drexler me parece un lujo y Javier Ribal esta confinado
a los bares. Ellos son los mejores y son veinte años más jóvenes que
yo, pero sus canciones no son veinte años más jóvenes que las mías,
aunque son buenísimas. Pero no hay una generación que venga proponiendo
un lenguaje nuevo".
El compositor enumera una lista de lugares
comunes que le endilgan y cuenta: "Si la gente se pusiera a pensar en
serio que un cantante saca 13 canciones cada dos años, nos llamarían
vagos, con mucha razón, porque si es como ellos dicen, que uno está en
un bar toda la noche y salen las letras así, pues yo hubiera escrito cien
canciones en el último año, cosa que no he hecho".
En la intimidad
Sabina tiene que salir disparado a uno de los
tantos programas de TV. Se lleva a su chica, su vaso y sus cigarros.
Cuando se sube a la combi, tiene una pausa en la rutina, abre un libro de
poemas de Luis Goytisolo y lee uno en voz alta. Después canta "Los
ladrones", de Raúl González Tuñón, con su tono aguardentoso y
exclama: "Esto es un tango, jo...", y mueve alegre su cuerpo de
espantapájaros en la butaca.
Todo el ambiente se mimetiza con la sombra del
cantante. La noche renegrida y las calles oscuras son como los vidrios de
la camioneta que los transporta, los lentes que lleva puestos y la
chaqueta de cuero. Sabina recuerda repentinamente a Borges. El malevaje y
el tango se le aparecen y comenta: "¿Cuál es la diferencia entre
dos poetas que amo, como Tuñón y Borges? Uno era de la calle y de
resistencia. Borges no conoció la calle, pero era un señor exquisito que
escribía de mundos que no conoció, como los malevos del barrio.
Afortunadamente, tengo para leerlos a los dos, y me gusta la poesía
exquisita y me gustan el tango y los bares de madrugada. ¿Por qué no
puedo usarlo todo en mis canciones?"
En el cóctel poético de Sabina se filtran
músicas que encajan a la perfección con su mundo desencajado. "La
ranchera es el blues en español. Sobre todo después de conocer a Chavela
Vargas, Tenampa, la plaza Garibaldi y después de oír a José Alfredo
Jiménez. Eso sí me sale con una tremenda naturalidad, porque si te
sientes abandonado, solo o triste no hay estructura mejor para llorar como
la ranchera", dice primero.
Pero ese puente, esa ruta conocida de ida y
vuelta que trazó sobre el Atlántico, es lo que más hondo está calando
en su presente sonoro. "Este disco es tango y quizás es el más
argentino en el sentido de que están temas como "Dieguitos y
Mafaldas", aunque no hay ningún tango clásico, porque me hubiera
parecido algo oportunista grabar algo. Pero el tango se me metió hace
tiempo, de conocer la ciudad, puesto que cualquiera que tenga un oficio
trata de enterarse un poco de quiénes son sus maestros en eso que se
llama la poética urbana, creo que Discépolo y Manzi son insuperables.
Además, en mi casa me la paso cantando tangos como "Mano a
Mano"", cuenta.
Su memoria le recuerda las noches de ronda,
cuando deja de ser un hombre común para transformarse en un minucioso
observador de la calle. "Me acuerdo de madrugadas inolvidables en el
Bar del Chino, de Pompeya, y en la plaza Garibaldi, de México. Ahí me
encontré con tipos de traje y corbata abandonados por sus novias. Yo he
visto a uno cantando por la cabina telefónica con los mariachis detrás
para declarar su amor."
Posiblemente algún noctámbulo anónimo alumbró
algunas de sus canciones, tanto como la poesía de Juan Gelman
("durante una noche estremecedora en Mallorca") al que le dedica
en el ultimo disco la canción "De purísima y oro". O Joan
Manuel Serrat, de quien dice : "Es el único faro de pie que aguantó
cuarenta años de pie en un país donde se mata a la gente cada
generación para que vengan otras. Pues el Nano lleva ahí resistiendo
como un señor y muy elegantemente".
-Muchos han dado mucho por un verso. ¿Cuánto
daría usted?
-Todo. En eso soy como Borges. No llevo nada
encima, pero puedo ir ahora mismo a atracar un banco, puedes violar a mi
novia, lo que quieras, por un verso todo. Pero también he sido capaz de
guardarme una canción que me parecía hermosa por dos años para no herir
a nadie. Bueno, a lo mejor no doy todo por un verso, sino todo por un
beso.
Sabina escribe una autobiografía paródica para
exorcizar recuerdos dolorosos, días salvajes y de juerga y temporadas
para olvidar. Arriesga una definición de sus canciones: "Por
tradición y cultura, son más hermosas las canciones de abandono. Tal vez
porque la felicidad no necesite maquillaje y el abandono sí. Por eso,
José Alfredo Jiménez o Discépolo escribieron esos monumentos, para que
los desgraciados se sintieran mejor y más acompañados, y eso, para mí,
es religioso".
Luego dice que se parece a sus letras y que no
hay trampas. Ahora todo es honestidad brutal: canta la verdad y nada más
que la verdad. Mientras se confiesa, mira de reojo alrededor de sí. Cerca
tiene el retrato gigante de su cara, con los lentes oscuros y fumando un
cigarrillo, como en una película en blanco y negro. El Sabina de carne y
hueso es igual.
Vuelve a pedir su guitarra, mira a su chica y el
whisky vuelve a girar en su vaso. Será el ultimo decreto de la noche, que
recién empieza: "No admito mentir. Aunque siempre pensé que las
mentiras eran un bello arte, he desarrollado en el último tiempo la
pasión por la verdad. Para las canciones me ha venido bien. En el disco
me quejo de unas chicas que me han dejado de verdad. ¿Qué pasa ahora?
¿Las canciones están bien porque se nota ese cimiento auténtico? Pienso
que sí. Pero, ¡ca...!, si no me hubieran dejado, a lo mejor yo sería
más feliz".
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Digno de un poeta maldito
El nuevo disco de Joaquín
Sabina tiene los ingredientes que uno puede esperar del poeta maldito
español y mucho más.
En el álbum se reconocen aires de tango en
"Dieguitos y Mafaldas" o en "Donde habita el olvido",
rancheras, toques de dixieland o ritmos cercanos al pop, al folk y a la
balada. Son catorce canciones entre las que aparecen pinturas desoladas
como "Ahora qué", una inspiradora canción de amor; o en la
balada "Una canción para la Magdalena", que en su estribillo
dice: "La mas p... de todas las señoras, la más señora de todas
las p..." Sabina vuelve a posar su lupa irónica donde habla de los
temas españoles en el rap "Como te digo una co te digo la o" y
de las chicas que lo abandonaron en "Pero qué hermosas eran".
Con Chavela Vargas
Hay otros lujitos donde aparece el mejor Sabina,
como la realista y nostálgica "A mis cuarenta y diez", o la
ranchera "Noches de boda", con la participación especial de
Chavela Vargas. Con esta producción, el español recupera sus virtudes,
vuelve a mostrar su cara oculta y regala un puñado de buenas letras
(algunas sonarán conocidas), con ese inconfudible aroma y la prosa
elegante de un dandy callejero.
Fito ya no es enemigo
"Enemigos íntimos", el disco que
Sabina y Fito Páez lanzaron el año último con pompas y bombas de
estruendo, terminó sembrando críticas adversas y discordia. Es que los
protagonistas en un duelo cruzado íntimo, presionados por los compromisos
y encontronazos en su relación laboral, terminaron siendo la comidilla de
la prensa, tras la cancelación de la gira de presentación del disco,
donde los dos artistas tenían previsto presentarse por toda América
latina. El detonante final fue una dura carta en prosa que el español
había dirigido a Páez. Sin embargo, el cantautor español relativiza el
incidente y da su propia visión del tema.
Sin cicatrices
"El encuentro no me ha dejado cicatrices.
Eso sí, ahora nos vemos menos que antes. Pero me quedó cierta amargura
porque no me tendría que haber metido en un proyecto así. Estábamos
demasiado lejos estéticamente el uno del otro. Al principio eso era lo
que me había atraído, quería ver qué pasaba al encontrar esos polos
tan opuestos. Nada más que los sistemas de trabajo eran muy distintos. Su
talento está en la eficacia de hacer las cosas una tras otra. En cambio,
yo suelo empezar por el tejado y luego volver una y otra vez a tirar la
pared abajo, y eso solía ser muy irritante. No es mi disco preferido y
tal vez no sería un disco que me compraría, pero ahí está el cariño
por Fito y el trabajo creo que no ha deteriorado la amistad. De todo lo
que se ha dicho y oído, lo único que digo es que hace poco nos hemos
hablado y estamos muy bien", aseguró.
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Nota
Sabina en sus cincuenta
fecha de publicación 15.02.1999 La
Nación |
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Música popular
Sabina en sus cincuenta
Por René Vargas Vera
El caso es poco
frecuente: un hombre que guarda veinte años en un rincón del corazón
acaba de cumplir sus primeros cincuenta.
Ocurrió el viernes último. Y no se sabe a
ciencia cierta si los sufrió o los festejó. Porque Joaquín Sabina
estuvo -y se mantuvo- escondido, los días previos y el día señalado, en
quién sabe qué bulín de Madrid, isla paradisíaca o bar de mala muerte.
Lo curioso es que el año pasado se despidió de
nosotros contando cuarenta y cantando las cuarenta (eso sí, en versos
octosílabos) respecto de un dichoso video que, dicho sea de paso, le
dejó tiempo para celebrar estos cincuenta con nuevas canciones que
reuniría bajo el espantoso título de "Mis cuarenta y diez".
No obstante el escondite y el misterio, el
muchacho nacido en Ubeda el 12 de febrero de 1949 merece que le repitamos
hoy aquel recibimiento que le prodigamos de 1994: ¡Salud, Joaquín
Sabina! Los que aman la poesía y la libertad te saludan.
***
Nos congratulamos por el medio siglo de un tipo
extraordinario -andaluz, para más datos- que desde 1990 ha caminado
nuestras calles con olfato de sabueso metropolitano; que se ha metido
varias veces ex profeso -siguiendo la ruta del alcohol- en cien bares de
Buenos Aires en busca de esquivas canciones, y que ha retratado nuestros
despojos en aquella memorable "Con la frente marchita".
Pero también festejamos al músico-poeta que
hizo de sus encuentros en los teatros verdaderas fiestas de la
imaginación, la inteligencia, el ingenio y el testimonio callejero.
Fiestas de la mejor poesía popular en el meollo mismo del rock y el pop.
Fiestas del corazón saltando de gozo en imágenes insólitas, originales,
atrevidas, provocadoras.
Sabina no quedará en la memoria de los jóvenes
por su affaire del año pasado con Fito Páez. Ni siquiera por esos
brillantes, filosos, dignos y nobles octosílabos que Joaquín dirigió en
secreto a Fito, como acto final tras la grabación del disco
"Enemigos íntimos" y los clips de la discordia.
***
Diez años, apenas, nos ligan a los argentinos
con Joaquín, tras su debut discográfico de 1988 (su primer disco en
España databa del 78) con las canciones de "Hotel, dulce
hotel", y aquel primer encuentro de marzo de 1989 en el teatro Opera
con el Sabina internacional, cuando nos entregó los versos del cancionero
reunido en "El hombre del traje gris".
Desde entonces se repitió aquí, en sus
conciertos, la deliciosa catarsis colectiva, liberadora de los lugares
comunes de los versificadores mediocres, de las medias tintas, de
hipocresías y estupideces que cunden en la vida y en la canción popular.
Celebramos este cumpleaños porque al rock y al
pop les ha tocado Sabina en suerte. Un músico-poeta que enseña (a quien
quiera aprender) que el desafío sigue siendo transmitir al prójimo, con
la mayor frescura posible y, si cabe, con un poco de desparpajo, ideas
flamantes, sentimientos claros, historias de vida.
***
Con Sabina sabemos que podemos enriquecernos en
ingenio; que es más fácil descubrir esa verdad que nos hará libres,
crecer en autenticidad, disfrutar del verdadero humor, con gotas de
ironía y porciones de sarcasmo.
Celebramos los cincuenta de este Joaquín
atorrante, antihéroe, escéptico, lúcido, humanista, sentimental,
divertido y maldito que desde sus primeros discos, "Inventario",
"Ruleta rusa", "Juez y parte", "Malas
compañías" y "Mentiras piadosas", nos regaló mil
metáforas imaginativas, audaces, que son orgullo de la lengua heredada de
los mejores vates. Celebramos sus canciones que van desde "Pongamos
que hablo de Madrid" hasta la ranchera "Y nos dieron las
diez", y las incorporadas en discos como "Física y
química", "Esta boca es mía" y "Yo, mi, me,
contigo".
***
Celebramos al Sabina admirador sincero de
Discépolo y fervoroso cantor de las coplas de Yupanqui. Al juglar, émulo
de Brassens; al trovador que recogió el guante de Dylan, a quien supo
transfigurar la poesía popular en versos sibaritas y deschavados que
cuentan de historias de perdedores, amores imposibles y héroes
marginales; al artista que se las ingenió para conjugar, en juego limpio,
lo ético con lo etílico; al cantautor que, lejos de modas, inoculó el
veneno iconoclasta en miles de jóvenes.
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Entrevista en
la revista Vale
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El sol no le gusta y eso se
nota en su cara, blanca como el papel. Pero el verano le sienta bien. Acaba de
sacar un elepé que escala posiciones en las listas de éxitos. Joaquín
Sabina, el poeta que canta, nos recibe en Barcelona en un caluroso día y ante
el mar. Eso sí, a la sombra.
Dice el público que es el mejor disco que has hecho. ¿Tú también lo
crees así?
A mí me lo parece porque es el último y porque si con los años uno no
aprende algo, pues mejor que se dedique a otra cosa. Pero yo no hago los
discos para compararlos con otros. En el disco reflejo lo que me interesa
ahora. Son las canciones que dicen lo que siento, lo que opino lo que pienso.
Lo he hecho lo mejor que sé hacerlo.
¿Siempre expresas lo que piensas y opinas en tus discos?
Pues sí, debo hacerlo, de lo contrario estaría haciendo trampas y no me
gustaría hacer trampas en mi oficio, la música. Hago trampas en casi todo.
¿Ah, sí? ¿En qué haces trampas?
Pasemos a la siguiente pregunta. En las canciones, digo claro que no, que
no hay trampa, porque por los bafles sale el alma de la gente. Es una química
que no miente.
¿Por qué para el disco has escogido este título "Yo, mi, me,
contigo..."?
Porque con esa declinación, yo, mi, me, conmigo, me viene una imagen de
cuaderno de infancia, adecuado para la gráfica de la portada. A partir de
ahí... cambié lo de conmigo por lo de contigo para incluir al público, y a
ti, y a cualquier persona.
Vaya, que el contigo no es ninguna persona especial...
No. Si fuera así pondría "Yo, mi, me Maribel" o quien fuera.
¿Cual es tu canción predilecta en este disco?
"Sin embargo". En canciones de amor se ha dicho todo, no hay nada
que inventar... y creo que en esa canción se dice algo que no se había dicho
hasta ahora que es... "te quiero mucho, pero también me gustan las
otras". Es aquello de "se pueden querer dos mujeres a la vez y no
estar loco".
¿Y eso te pasa a ti?
Eso nos pasa a todos
¿Por qué siempre tratas el amor de una manera tan melancólica?
Porque el amor es melencólico. Todas las canciones en las que uno ama son
tristes, todos los boleros son tristes, los blues son tristes, el flamenco es
triste...
¿Por qué toda la estética del disco va de colegio de la época
franquista? ¿Nostalgia?
No, no hay nostalgia... porque las canciones están al filo del día. Es
más un juego gráfico. En la portada me gustaba que mi cuerpo saliera con las
piernas de la maestra.
¿Se las mirabas?
Sí, era una monja.
¿Pero las monjas se cuidan las piernas?
Sí... las tienen maravillosas.
¿Cómo quedó el tema de la chica aquella que te denunció por haberle
tirado una bebida encima?
No tiene la menor importancia. La madre Teresa de Calcuta le hubiera tirado
el vaso dos horas antes que yo. Era una chica insoportable...
Porque tú eres simpático...
Soy un caballero que no tira vasos de whisky a las chicas. ¡Candy la
hubiera matado!
Dime tres cosas que aborrezcas de la gente.
Aborrezco a los tipos que creen que lo saben todo, la hipocresía y el
miedo a la vida.
Tres virtudes tuyas.
No tengo ninguna.
Vaya, me voy a dedicar a hacer canciones... Pues tres defectos
importantes.
Creo que no sé mentir, vivo la vida al día, sin miedo.
Pero eso son virtudes...
¿Si? Cuando vives muy al día puedes hacer daño a la gente que está a tu
alrededor.
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Artículo aparecido en "la
voz de Asturias".
Publicado el 18/08/99
"Gijón fue el punto de partida de la gira de Joaquín
Sabina y el banco de pruebas de la gira veraniega del cantante. El de Úbeda
escogió la ciudad asturiana para la presentación de 19 días y 500 noches. El
público gijonés no le falle y más de 6.000 personas abarrotaron la plaza de
toros el pasado 2 de Agosto, en lo que suponía en regreso del cantante a los
escenarios después de una ñao y medio apartado de los mismos. Sabina ha vuelto
con energias renovadas y en estos momentos continua su gira que le lleva por
toda España y Sudamérica. Para ella a contado con la ayuda del director de
teatro José Carlos Plaza que ha diseñado un escenario en forma de andén de
tren, tema recurrente en muchas de sus canciones. Xuacu, como se le coreo en
Gijón aseguró que volvería a la ciudad asturiana el próximo verano"
"Las nuevas canciones de Joaquín Sabina, las mas intimistas y
autobiográficas de su carrera, ya están listas para ser prensadas, pero el
camino no ha sido fácil. El disco titulado 19 días y 500 noches finalmente no
será doble, como lo habia concebido el artista, sino un elepé normal, y su
fecha de lanzamiento es el 13 de Septiembre, un mes despues de lo previsto. Tras
siete meses para grabarlo y arduas negociaciones para editarlo -la discográfica
desaconsejó un disco doble por su elevado precio y por el poco habito del
mercado latinoamericano a este tipo de producto- Sabina ha aceptado reducir el
formato de su trabajo. El acuerdo entre Sabina y su sello -BMG Ariola- establece
que las canciones descartadas verán la luz como caras B de futuros singles (el
primero de ellos, titulado como el elepé, salio ayer a la venta). Un rap de 13
minutos que Sabina había grabado se ha quedado reducido a 8.41 en la version
que saldrá al mercado. Aún así, con 74 minutos y 13 canciones será su disco
mas largo. El trabajo, en el que el productor es Alex Stivel (ex-Tequila) vierte
gran variedad de estilos: rock, milonga, merengue, rumba, balada, rap, ranchera
...... "Cerrado por derribo" (sobre una ruptura amorosa que grabó con
dos letras diferentes), "Una canción para Magdalena" (con música de
Pablo Milanes) y "Noches de boda" (con recitado de Chavela Vargas) con
las piezas mas destacables. El escritor Antonio Oliver colabora en las letras de
alguna de las canciones".
"Sabina, en una conversación con la agencia Efe, realizada hace un
mes, cuando se suponía que tenía que salir el disco dijo:
"Es un elepé disparatado, sin estilo definido y eso me gusta. Es
raro como yo"
aseguró el músico, reticente a aceptar que el amor sea el nexo de unión
del elepé.
"No canto al amor, hace mucho que esa palabra me viene grande. Canto
a lo que tengo cerca, o mejor dicho, a lo que perdí".
Sabina se definio como un "perdedor con encanto" y un
"juglar decadente" y reconoció que a a sus "cuarente y
diez" años ha perdido "poder reivindicativo" pero ha
"agudizado en las reflexiones". Dijo sentirse "cansado y
viejo" y reveló que guarda un "amargo recuerdo" de su
colaboración con Fito Páez. De Enemigos íntimos, el disco que hizo con Páez
solo salva el tema "Yo me bajo en atocha, ya era hora de erradicar Pongamos
que hablo de Madrid, si hablas mucho de un tema es ocmo acostarse con alguien
que no te apetece", dijo Sabina.
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Chavela Vargas
La mujer de poncho rojo dio sus primeros pasos en Costa Rica, pero voló en
México Evelyn Ugalde Redactora de La Nación
Chavela Vargas es para sus vecinos de San Joaquín de Flores una
"española medio famosa"; para los mexicanos es "la Vargas",
para el mundo artístico es la paseante del bulevar de los sueños rotos, y para
sí misma es la eterna nómada.
Tiene más de 50 años en la música, aproximadamente 30 producciones
discográficas y decenas de reconocimientos en todo el mundo, pero en Costa
Rica, el país donde nació y creció, no se escuchan sus canciones y poco se
sabe de ella.
Se ha presentado en importantes escenarios como el Olimpia de París, el
Carnegie Hall y el Palacio de Bellas Artes de México.
El escritor Carlos Monsiváis, el compositor y cantante Joaquín Sabina y el
cineasta Pedro Almodóvar la adoptaron como su intérprete de cabecera, y amigos
como Juan Rulfo, Agustín Lara, Frida Kahlo y Diego Rivera la consideraron musa.
En Burgos, España, una calle tiene su nombre y hace poco se le nombró como
"mujer excelentísima" de ese país.
Hace dos años se retiró de los escenarios por miedo a perder su voz.
"No quiero que me vayan a ver solamente por ser una viejita
simpática", argumentó.
Ahora, a sus 80 años, está escribiendo una autobiografía musical y tiene
proyectos de grabar junto a Miguel Bosé, Joaquín Sabina, Ana Belén y Armando
Manzanero.
Aun así, la semana pasada, la cantante Chavela Vargas fue galardonada, en la
gala de entrega de los Premios de la Música en España, con un premio de honor
ante 90 millones de televidentes.
El cineasta Pedro Almodóvar, que ha utilizado la voz de Chavela Vargas en
sus filmes, besó el suelo del escenario del Pabellón de Deportes del Real
Madrid y pidió silencio a la audiencia antes de entregar a Vargas el Premio
Latino de Honor, que solamente han recibido artistas como Raphael y Julio
Iglesias.
Fuga de talentos
Como la poetisa Eunice Odio y el artista Francisco Zúñiga, Chavela Vargas
se fue de Costa Rica. Partió a los 17 años y se identificó con el México de
los años 50.
Eran épocas en las que paseaba con Agustín Lara, vivía con los pintores
Diego Rivera y Frida Kahlo y cenaba grandes dosis de tequila.
Huía de los rumores en un pueblo que no entendía que una mujer usaba
pantalones y de un país que no supo, según ella, valorar su talento.
"Me aventé a la vida y me importó un pito todo. Entonces fui la
vergüenza de un pueblo, del país, de todos aquellos santurrones", dijo en
una reciente entrevista con el periodista Frank Ruffino, del periódico Flores
(de San Joaquín de Flores).
"Ahora me siento más mexicana que tica porque México me ha acunado, me
ha dado lo que se me niega. Aquí no se aprecia mi música, ni se vende, ni la
tienen las emisoras de radio. Nunca viviría en San Joaquín porque no tengo
nada en común aquí. Son 50 años de radicar en México", agregó.
No obstante, San Joaquín la nombró, hace algunos años, hija predilecta,
reconocimiento que Chavela guarda muy dentro de su ser, junto a la distinción
que le hicieron en la Universidad de Alcalá, en España, como excelentísima
señora e ilustrísima, porque nunca antes se le había dado un título como ser
humano.
Alma de tres territorios
Hija de Herminia Lizano y Francisco Vargas; Chavela nació en Heredia y fue
criada en Guanacaste.
"Mi madre era de una familia muy buena de España, mi padre fue un
ranchero que murió joven. Mi infancia era soñar. En ese tiempo había muchos
prejuicios, miedo al qué dirán", menciona la cantante.
A los 17 años viajó a México, donde desempeñó varios oficios hasta
convertirse en "la Vargas". Un día raro en la vida apareció una
oportunidad que la hizo tropezar con la fama: el tema Macorina, una canción de
rebeldía del siglo XVII que ella interpreta con sus propios arreglos.
Luego llegaron los discos --más de 30-- y melodías como La Llorona, Somos,
Luz de luna o Canción de las simples cosas.
Con el tiempo, la artista estuvo durante 12 años alejada de la canción, de
los escenarios y casi de la vida, por culpa del alcoholismo. En su regreso dijo:
"Salí de los infiernos, pero lo hice cantando.''
El director español Pedro Almodóvar le dio la bienvenida y le ofreció
participar en su producción La flor de mi secreto.
A partir de ese momento, los títulos y reconocimientos mundiales dan
alegría y fe a su trayectoria musical. Para Chavela, España es: "Un país
que me hizo su amiga en los años 80, abriéndome sus brazos y su
juventud."
Mientras que su vida en México era desastrosa. "Estrenaba un coche el
viernes y el lunes ya no tenía nada, me emborrachaba y me iba a cantar por las
calles, llegaba tarde al show. Yo tomaba tequila, todo me lo tomé, por eso no
quedó nada allá".
En cambio, Costa Rica la ha decepcionado. "Han destruido los cafetales y
levantado condominios de apartamentos para los extranjeros. Uno viene de la
selva de asfalto y viene aquí y es casi lo mismo. Antes aquí el clima era
fresco, encantador, comíamos muchas frutas en los cañaverales y cafetales
cuando estos tenían guabas y guineos."
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El concierto de Sabina
en Buenos Aires Argentina
Teatro Gran Rex


"19 días y 500 noches" una
escenografía de estación de tren.
Precisamente la de "Linares-Baeza", aquella Baeza de Machado, por
donde anduvo García Lorca, (si mi memoria no me engaña) y por donde
segun conto
joaquin jugaba de niño cuando se escapaba del colegio, una
escenografía de vías que se alejan, aparece un hombre
viejo y gordo con un niño, ambos vestidos con ropa antigua, claro,
están en la estación, hace más cuarenta años
esperando para abordar el tren, misma pareja que aparece cuando
termina el recital...
Se escucha una fuerte y linda música, cuando se encienden las luces,
sentado en un banco de estación, tapado con un diario y cantando "Yo
me bajo en Atocha". El genio vestido todo de negro (sacón y pantalón)
y camisa rabiosamente blanca, y en ese momento estalló el teatro...
(eran mas o menos las 10 menos cuarto), gritamos, saltamos
aplaudimos...
Cantó "Con la frente marchita", hizo temas enganchados unos con
otros,
le cambió la música
a varios temas, estuvo más suelto que nunca, auténticamente natural,
juvenil, felicísimo, derrochando simpatía a raudales,
Sentado en una silla en medio del escenario cantó también "Quién me ha
robado el mes de abril" y de "Así estoy yo sin ti". "Ojos
de gato" en
homenaje al coautor fallecido.
Cantó también viejas y buenas canciones, como "Princesa" en versión
rockera, y las nuevas como "Barbi superstar". "Nos sobran motivos
"A mis cuarenta y diez" lo mezcló con Calle melancolía" y
otros.
Le dedicó (todos pensabamos que lo haría a su ex-novia) "Dieguitos y
Mafaldas" a Martin Palermo el goleador del club Boca Juniors, y en ese
momento Panchito Varona apareció con un gorro de River Plate (el rival
de Boca).
"Una canción para la Magdalena" y el Tango mano a mano lo cantó
acompañado de un bandoneón y cambiándole la letra muy originalmente.
Confesó que todavía le "tiemblan las piernas" cuando sube al
escenario
del Gran Rex,
habló del juez Baltasar Garzón, Sabina le recriminó al ex dictador chileno
Augusto Pinochet "andar llorando por Europa cuando la gente tiene
memoria".
También dijo que se sentía en Bs. As. como en casa
La última cancion despues de tres biss, fué Noches de Boda...
...Y cuando todos pensabamos que ya no volvía más apareció con "La
cancion de los buenos borrachos"
junto a baglietto y Botafogo y aplaudido y amado por todos, prometió
volver pronto, a ver a sus buenos
amigos, nosotros... (ya era la una de la mañana)
Me olvidaba... cantó "Con la frente marchita" acompañado con Juan
Carlos Baglieto, un espectáculo!!!!!!
Tambien como músico invitado fue Botafogo (músico Argento) tocó
los teclados, a mil
por segundo, en el tema "Pacto entre caballeros" que lo hicieron durar
como 15 minutos,
bárbaro.
Despues tocó una rapidisima versión del "La del Pirata Cojo" junto a
Baglieto y botafogo
Le dedicó el Show a su amigo argentino (Paco) recién muerto, dueño
del célebre bar "Clásica y Moderna" (En Bs. As).
Abajo del escenario fue otra cosa. Abajo hubo un extraño ambiente de
cariño hacia el flaco. Señoras que para estar más cerca del escenario
utilizaban la vieja excusa: Estoy buscando a mi hermana; jovencitas
que en sus cuartos no se comportan como lo hicieron el jueves en el
Gran Rex; voces roncas que vociferaban Te amo.
Se ofrecían remeras en el hall del teatro, ceniceros, encendedores,
llaveros, gorras con la tapa del Cd del flaco
La Banda sonó mejor que nunca, Carmona, se tocó todo y muy bien, marcó
la presencia de la guitarra solista, el argentino Samalea fue sólido
en la batería y bueno con el bandoneón, la chilena Cristina Narea
mostró una voz buena tanto en las coplas de introducción a "Y sin
embargo",
como cuando trasmutó
en blusera perdida para Mujeres fatal, Panchito Varona otro genio fue
el ladero y compinche de siempre.
Los Músicos: Panchito Varona, A. García
de Diego (teclados), T.
Carmona (guitarra), B. Sans (saxo), F. Samalea (batería), C. Narea
(coros), M. Albístur (bajo).
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Mi Epitafio Dirá: “No
Estoy de Acuerdo”
Elige
vivir a pleno, sin licencias ni postergaciones. A sus 50 años, ya está cansado de
darle explicaciones a un mundo insensible que prefiere escuchar
mentiras piadosas. Después de criarse en una familia católica de
ultraderecha, con un padre comisario, de cursar la primaria en el
convento de las Carmelitas y el bachillerato con los Salesianos,
propone quitarle a Dios su corona de espinas y hacerse amigo de las
causas perdidas. Durante su corta estadía en Buenos Aires, el
trovador andaluz ejercitó su buen humor y paciencia con la prensa
para dar a conocer 19 días y 500 noches, su último álbum, que se
presentará en nuestro país el 13 de septiembre y se descubrirá en
vivo el 3, 4 y 6 de noviembre en el Gran Rex.
¿Cuál es el estado de ánimo que caracteriza a esta nueva placa?
-Quisiera saberlo. Hubo una noche melancólica, otra en la que me sentí eufórico
y otra en que no sabia cómo me sentía. Yo no creo en nada que no sea caótico,
contradictorio y mezcla de contrarios. Hay gente de una pieza, como Aldo Rico,
pero no me fío de ellos. ¿Por qué elegiste hacerte hincha de Boca?
-Porque boca que besa... Elegí Boca por olor... y porque tuve una novia muy
guapa y muy graciosa que era de Boca. El Boca de aquí es el equivalente al
Atlético de Madrid, pero lo que me une al Atlético no es el amor al club, sino
el odio eterno al Real Madrid.
¿Cuáles son los bares de Buenos Aires que más te gustan?
-Clásica & Moderna, porque los dueños son hermanos míos del alma y hay un
librero anarquista que me busca libros raros a las seis de la mañana. Me gusta
mucho el Chino, del barrio de Pompeya, donde se cantan tangos desesperados a la
madrugada. Y también El Alexis, un lugar griego de putas, donde un camarero
canta boleros como un príncipe.
¿Creés en los partidos políticos?
-Claro que no. Si creyera en los partidos políticos votaría. La única vez que lo
hice fue en 1985, durante las fiestas pro referéndum en contra de la OTAN. El
que canta a veces apoya a candidatos porque le ponen un micrófono o cassette
delante.
-.¿Ninguna vez te pagaron por hacer propaganda política?
-No,
yo siempre pedí/, pero nunca llegue a convencerlos. Siempre quise corromperme,
pero nunca me hicieron la menor oferta. Si le preguntaras lo mismo a los que
realmente les pagan, estoy seguro de que dirían que no, pero no creo que se
sintieran tan ofendidos como me he sentido yo.
¿Seguís siendo un rojillo?
-Me
considero un rojo sin diminutivos. No soy un rojillo, soy un rojo, un rojazo. Y
eso no quiere decir comunista, ni socialista ni anarquista, quiere representar
esa hermosísima ideología de hace unos años, que hacía creer que esta infamia de
mundo podía cambiar de alguna manera.
¿Te
considerás un anarquista que respeta los semáforos?
-Me
gustan los anarquistas porque no respetan las leyes y desaprenden lo aprendido.
Pero no me gustan nada aquellos que creen que ser anarquista es escupirle el
plato al que esté comiendo. Me considero un anarquista, pero por sobre todas las
cosas un caballero.
¿Por
qué en tu nuevo CD las mujeres abandonan más que antes?
-No
hablo de mujeres que abandonan, sino de la mujer de una noche, que crees que no
te deja ni el menor recuerdo y al cabo de seis años, cuando te le quieres hacer
una canción a la mujer que amas, sale una canción a esa chica de las medias
negras que conociste durante sólo cinco minutos.
¿Cuál es la razón?
-Pues no lo sé. A mí me gustaría hacerle canciones de amor a las mujeres que más
amo, pero no ha sido eso generalmente lo que más me ha pasado. A la madre de mis
hijas nunca le hice una como la que ella quería y se la merece mis que nadie. La
culpa es de las musas, que son unas hijas de puta, son unas verdaderas
lesbianas.
¿Vos
sos o te hacés el mujeriego?
-Ser
mujeriego es una vocación. Me parece una sanísima vocación. ¿Quieres saber si me
gustan las mujeres? ¿Si las persigo todo el tiempo? Sí, me encanta hacerlo, de
la misma forma que a la inmensa mayoría de los hombres que conozco. En general,
Dios hizo las cosas regular tirando a mal, y si reparó en algo fue en poner al
otro sexo ahí No entiendo por que sorprende tanto que me guste ser mujeriego.
Pregúntales alas mujeres por qué no son hombreriegas. La palabra puta está muy
mal usada. Los hombres somos en el fondo unas putas. Aunque muchas noches duermo
solo.
¿Los
hombres suelen acostarse con alguien por soledad?
-No,
eso es algo que reconozco muy bien en las mujeres, porque lo hacen a menudo. A
la puta más repugnante con la que me acuesto una noche la amo. Las mujeres
muchas veces se acuestan por soledad, para buscar compañía o porque está en el
guión. A ellas les duele la cabeza cinco minutos antes y después terminan
aceptando porque deben hacerlo. Yo no quiero que me acepten, quiero que se
mueran por estar conmigo.
¿Se
muere de amor?
-Se
muere de amor en las canciones, pero no pretendo que alguien lo lleve a la
práctica. (canta) Morirme contigo si te matas, y matarme contigo si te mueres es
una expresión trágica y nostálgica que yo quiero oír. Por eso me gustan los
tangos de Discépolo, que dicen esas cosas aunque todo el mundo sabe que es
mentira. Para eso están las canciones, ojalá nos muriéramos en las canciones y
no en la maldita vida.
¿Esa
pasión se apaga con la edad?
-Absolutamente no. Habla con cualquiera que tenga sesenta, setenta u ochenta.
Uno se va resignando a no encender la llama de frente. Ojo que uno no soy yo. Mi
plan es envejecer sin dignidad. Seré uno de esos viejos ridículos que se tiñen
el pelo y van a las discotecas a corretear jovencitas. Pelearé hasta el último
segundo y mi epitafio será: No estoy de acuerdo.
¿Dónde empieza el trabajo y dónde el placer en tu profesión?
-Cada vez que bajo del escenario pagaría el doble de lo que me pagan por cantar.
Si yo no dijera que tengo la suerte de hacer algo que me apasiona seria un
miserable. No sólo las dos terceras partes de la humanidad no tienen ni para
comer, sino que el 90% de la gente va a una oficina que odia, vive con una
persona que detesta y no está satisfecho consigo mismo.
¿Lo
mejor es siempre lo que se perdió o lo que no se tuvo nunca?
-Claro que no. Si lo perdido no se perdiera el arte sería innecesario, y no
estaría mal que lo fuera si la vida fuera arte. Por cierto, hay que empeñarse en
hacer que la vida se parezca un poco al arte, aun sabiendo que es imposible. La
mentira es una de las artes más bellas, tan bella que creo que todo el arte del
mundo es una mentira necesaria para consolarse ante la siniestra realidad.
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