José
Alfredo Jiménez entró en mi vida de forma brutal: Joaquín Sabina
De buen humor y después de dos días de haber descansado en su hotel, “dormido,
mirando la
televisión y terminando una canción”, Joaquín Sabina está listo para
ofrecer su primer concierto del año en México. Como parte de la gira 19 días
y 500 noches, sus presentaciones serán los días cuatro y seis de febrero en el
Auditorio Nacional y después en Puebla, Guadalajara y Monterrey. Aunque de
manera extraoficial se sabe que podría alternar el 13 de febrero, en el
Zócalo capitalino, con Ana Belén y Víctor Manuel. Pero como con Sabina no se puede hablar solamente de música, el cantante ha
tenido tiempo para hablar sobre asuntos de interés internacional, como lo que
está sucediendo con Pinochet: “Opino que al menos ese asesino siniestro ha
visto que no podía viajar tan libremente y ese argumento humanitario que tiene
alguien que no fue humanitario, absolutamente con nadie, me parece detestable.
Creo que debería de dar con sus huesos en la cárcel de una puñetera vez”.
En cuanto a la ETA, dice que él como ciudadano español tal vez no pueda
opinar, sobre todo fuera de España, pero “ETA fue un movimiento apoyado por
toda la gente progresista hace 25 años, incluído yo. Estuve exiliado en
Londres por el juicio de Burgos que fue contra unos militantes de ETA. El modo
tan siniestro como están haciendo últimamente las cosas, el tiro en la nuca
indiscriminado, me parece abominable. Sin embargo creo que el derecho a la autodeterminación es un derecho que debería estar en la
Constitución Española, y no está”.
Mucho más bromista que en su visita anterior, Joaquín
Sabina habló ante los medios de su aspiraciones fuera
del ámbito musical, como su deseo de dirigir una obra
de teatro. “Me parece una cosa inhumana dirigir cine o
algo así, porque hay que darles órdenes a muchas
personas y hay mucho dinero por medio y eso no lo
haría ni loco. Lo que sí me gustaría es escribir un
guión o un monólogo teatral. Me gustaría que alguien
pudiera sentarse en un silla en un teatro y no aburrir
a la gente durante dos horas. Algo tengo escrito de
eso, pero es muy poco. Me aburre el teatro
pretencioso, el de expresión corporal, de gritones”.
En su más reciente disco, del que se toma el nombre de
la gira, Sabina parece hacer una serie de reflexiones
en torno a la vida en general y a sus amistades. Para
él esto responde a que cuando lo grabó acababa de
cumplir cincuenta años, pero afirma que eso no le ha
hecho perder la frescura. Sin embargo, ha pasado a
otras facetas, una de ellas es la de escritor. “Estoy
acabando un libro de sonetos, llevo casi sesenta y
supongo que se publicará en México. Estará listo en un
mes o dos. Pero creo que voy a defraudar a esa parte
del público mío que hace años me dice que por qué no
dejo de cantar de una buena vez y escribo poesía.
Supongo que esperan una poesía muy vanguardista y
estos son sonetos completamente clásicos”.
En la conferencia el buen humor de Sabina estuvo a
punto de irse abajo ante la insistencia mal
intencionada de una representante de un canal de
televisión por saber que relación tenía Joaquín con
las drogas. Su primera respuesta fue: “Pasemos a la
siguiente pregunta”. Al ser cuestionado de nuevo, dijo
tomar bastante café y fumar. Ya para la tercera vez,
exasperado ante una pregunta tan fuera de lugar para
todos, dijo haber fumado bastantes canutos de
marihuana y bastantes rayas de coca y afirmó a la
“periodista” que seguramente haría un titular de eso,
“pero hareís mal”.
La situación volvió a la normalidad rápidamente ya que
nadie dio importancia a algo tan absurdo con lo que
seguramente están obsesionados quienes proclaman el
vivir sin drogas.
Recientemente en nuestro país se editó un álbum que
contiene el material de los trabajos de Sabina Malas
compañías y Ruleta rusa, pero no en la compañía
discográfica a la que pertenece Sabina. Al respecto,
el cantante comentó: “No puedo hacer nada para
impedirlo, pero yo no lo habría hecho. Preferiría
editar las 30 canciones que tengo en el cajón. Pero no
me da mucha vergüenza, sería así si reeditan
Inventario, aunque no me importa demasiado”.
De sus presentaciones en México dijo que espera
ofrecer un “gozoso y festivo espectáculo y que el
público esté tan receptivo como las veces anteriores”.
En cuanto a esto último, en uno de sus conciertos
pasados llegó con una camiseta del Atlante y comenta
que el futbol no le interesa mucho, “pero siempre
quise ser portero como Félix (Fernández), y lo envidio
mucho, además escribe mejor que yo, pero yo soy
bastante mejor portero que él, lo que pasa es que
nunca he tenido oportunidad. Creo que acabaré de
portero en un hotel de cuarta categoría que se llame
Atlante”.
Finalmente, y para beneplácito de los seguidores de
Joaquín Sabina, el cantante dijo que el público
mexicano es de lo más importante que tiene “porque la
primera vez que canté en América fue en México y por
aquí entré. Luego José Alfredo entró en mi vida de una
forma brutal, nunca había oído en ningún país del
mundo que la canción popular estuviera tan en la
calle, tan viva. Y siempre llevo una velita a la
Lupita (la Virgen de Guadalupe) que está atrás de los
camerinos del Auditorio”
Joaquín Sabina presenta en concierto 19 días y 500 noches
Tras más de medio centenar de conciertos en diversos países, Joaquín Sabina
inicia una gira en México el
próximo viernes. El itinerario incluye dos fechas en el Auditorio Nacional (4 y
6 de febrero); Guadalajara
(10);
Monterrey (12) y Puebla (14). La novedad es 19 días y 500 noches, su reciente
producción, pero
estarán convidadas algunas de las imprescindibles de su repertorio. "Es un
espectáculo más pensado que
otras
veces, sucede en una estación de tren, porque aparecen varios trenes en las
canciones de este disco y
además
los trenes para mí simbolizan encuentro, búsqueda, huída", dice en
conferencia de prensa (camisa
roja
bajo un chaleco negro, melena crecida y Ducado en la mano); "pero los
conciertos no se pueden
platicar, hay que pagar el boleto, carajo!"
Sabina aseguró desconocer si está confirmada su participación en el concierto
de Ana Belén y Víctor
Manuel
en el Zócalo capitalino el próximo 13 de febrero, pero no descartó esa
posibilidad, igual que un
eventual estreno de alguna de las más de 30 canciones inéditas que tiene,
entre las que se quedaron fuera de
19
días y 500 noches y las que ha escrito durante su reciente gira (pasa por una
etapa productiva, dice, de
hecho,
contrario a su costumbre, no ha salido de noche en los últimos días, "la
he pasado durmiendo, viendo
televisión y terminando algunas canciones").
Sin rehuír las preguntas sobre política, pero inquieto por hablar de su
música, Sabina asesta declaraciones
como
que el exdictador Augusto Pinochet "debería ir a la cárcel con sus huesos
de una puñetera vez", y
recordó que la ETA nació hace 25 años con el apoyo de diversos grupos
progresistas (él mismo entre ellos,
lo que
valió el exilio), "pero lo que hace ETA actualmente es una verdadera
atrocidad, el tiro en la nuca
indiscriminado es terrible".
Sabina se muestra sorprendido por el récord de ventas de su disco reciente
(triple platino en España), "es un
disco
muy austero, desnudo, creí que estaba dirigido para una minoría cómplice de
mi música y me siento
muy
halagado y emocionado de que sea el que más se ha vendido de toda mi
discografía", remata el
vampiro
madrileño para quien amor, mujer y pareja se resumen en un número: "el
69".
Con
José Alfredo encontré que la pasión surge en la calle y en todos
lados: Sabina
Los trenes son una metáfora interesante de lo que viene y lo que
se va, dice
Mauricio Matamoros
Aunque se sabe de su amor incondicional por México, Joaquín
Sabina parece ya no
querer contestar cuando la gente se dirige a él como el artista o
el ciudadano español:
- No sé que puedan pensar, habría que preguntarles a ellos -contesta, con una
mezcla
de humor y hastío, que seguramente le producen las preguntas
incompetentes de la
prensa mexicana.
Sabina, de nueva cuenta se encuentra en México, ya no es el mismo que se
conoció
con Quién me ha robado el mes de abril, ni el que decía en Eh
Sabina que el cigarro le
estaba acabando la voz (pues hoy él mismo lo anuncia en cada
canción); Sabina hoy
ya tiene cuarenta y once años (aunque le gusta decir que tiene
cuarenta y nueve), una
melena más grande que la que portó la última ocasión que vino a
promocionar su disco
más reciente, y no ha dejado de fumar sus Ducados y probar su
inacabable tequila.
Ayer por la tarde, ofreció una multitudinaria conferencia de prensa con el
pretexto de los
conciertos que el viernes y el domingo ofrecerá en el Auditorio
Nacional, el lugar que
asegura soñar, junto con el Gran Rex de Buenos Aires, cada que
empieza una gira y
que, cada que pisa, lo hace con una vela para la Lupita que al lado
del entarimado se
encuentra.
Las 250 mil copias que en España he vendido de 19 días y 500 noches (BMG,
1999)
han sido una verdadera sorpresa para mi, porque cuando grabé el
disco lo hice con la
idea de un trabajo austero que sólo llegara a ese público
incondicional que está muy
cerca de ti; sin embargo, se ha convertido en mi disco más vendido
y me halaga que la
gente lo prefiera entre los mil o 10 mil buenos que una tienda de
discos pueda ofrecer,
declara en medio de un sorbido a su caballito y una chupada a su
cigarro, el compositor
que con el escenario de esta gira, ha logrado hacer realidad un
deseo.
No les puedo decir si habrá sorpresas en los conciertos porque no sé que son
ésas, y
porque si les dijera, entonces ya no lo serían. Pero les
comentaré que toda la
presentación se construye alrededor de un escenario que simula una
estación de
trenes, los cuales me apasionan desde pequeño y que aparte
significan una metáfora
interesante de cosas que vienen y se van; pero bueno, no les voy a
contar lo que pasa,
¡Carajo! hay que pagar el boleto si quieren saber
Sabina aparte de nuestra ciudad, actuará el 10 de febrero en Guadalajara, el 12
en
Monterrey y el 14 en Puebla, y aunque un rumor pequeño se ha
corrido, dijo no saber
nada de una presentación en el Zócalo.
Las preguntas de coctail comenzaron a engentar al músico, y no le quedó otra
más que
preguntar al micrófono: ¿Bueno, que nadie me va a preguntar de mi
disco y sus
canciones?, y efectivamente, pareció que nadie lo iba a hacer,
aunque develó algunos
misterios del mismo, como que las alas que porta en las fotos que
aparecen en 19
noches y 500 noches son negras y no blancas porque si no, estaría
muy mariquita.
La canción de Barbi superestar, está dedicada a todas esas niñas que no saben
si
quieren ser modelo, si quieren ser actriz de Televisa o qué
carajos, y terminan como
una puta barata, o sea, como su servidora, de quien por cierto el
teléfono es el
69696969.
El ahora autor de un libro de sonetos que seguramente en un par de meses
aparecerá,
y que asegura será la decepción para los que le pedían que ya
mejor se dedicara sólo a
escribir, pues éste no tienen nada de vanguardista, comenta que de
los primeros discos
que grabó para el sello CBS (Malas compañías y Ruleta rusa), y
que recientemente
fueron editados en México, se siente realmente avergonzado, pues a
mi me hubiera
gustado más que editarán las treinta canciones que tengo
guardadas, porque en esos
discos no cantaba muy bien.
Mientras la voz parecía hacérsele más rasposa, Sabina platicó que este
último disco
está hecho con la percepción de los 50, aunque sigue siendo
amatorio y meloso y eso,
conforme envejezca se irá haciendo más peligroso.
Soy un escéptico en el amor, lo que no impide que finja todo el tiempo; es como
el frío
análisis que se hace para sonreír, sonreír ahora es imposible,
pero lo hacemos porque
es como un ejercicio. Quizá de lo único que me arrepiento es de
haber hecho el 69 a
los 49.
Actualmente muy cerca del tango (está preparando varios tangos para Sara
Rivaldi, los
cuales cada vez parecen gustarle más), Joaquín Sabina, nunca
olvida que quizá su gran
amor está en México, el país de América que lo recibió por
primera vez.
Nunca olvidaré cuando llegué a esta ciudad y me encontré con José Alfredo en
todas
las esquinas. Entonces aprendí de golpe cómo es que la pasión
puede estar en todos
lados y surgir en la calle.
Sabina
en concierto
Pasajero
de la vida, Joaquín Sabina llega a ocupar su lugar en la
estación de trenes Linares Baeza, desde donde acepta que si no
hubiera sido por esa terminal de su pueblo natal, "Nunca
hubiera llegado a este maravilloso y caótico país".
Vestido
de negro, color del que alguna vez dijo, es su uniforme de
anarquista de fin de semana, el compositor español inicia la
velada interpretando el tema Yo me bajo en Atocha, otra
sirve para introducir algunas estrofas de una canción de José
Alfredo Jiménez: Ojalá que te vaya bonito, ojalá que
se acaben tus penas, que te digan que yo ya no existo, que
conozcas personas más buenas..., al tiempo que pone su
rodilla izquierda en el piso para recibir el primer aplauso de
los 10 mil asistentes.
En
compañía de un grupo de artistas, de quienes dijo que sin
ellos no se explica el paleolítico inferior del rock en
España, el cantante establece de inmediato la relación
público-escenario y amplia la aprobación del personal al grupo
de músicos entre los que se destaca un guitarrista que formó
parte de la Orquesta Mondragón.
"Este
trabajo es un vicio" dice, al tiempo que agrega que en el
escenario sobra talento y para demostrarlo permite al público
escuchar el tema que le regaló a Javier Gurruchaga, Corazón
de Neón, que en voz del ex integrante de la Orquesta
Mondragón y con el coro de miles de voces, se escucha renovada.
Unas
letras más personales tienen como marco el escenario del antro Venus,
al que Joaquín nos invita a través de su particular estilo,
¿Les gusta este puticlub?, yo sé que ustedes no van, pero que
los conocen a través de la TV.
Después
de dos horas y 15 minutos, al primer intento de Sabina por
retirarse, gritos de Torero se lo impiden, un regreso
acompañado de un grupo de Mariachis para interpretar Y nos
dieron las diez, fue la despedida perfecta para un concierto
memorable.
Las
próximas fechas de sus conciertos serán: 10 de febrero
Guadalajara, 14 febrero en Puebla, 12 de febrero Monterrey, 18
de febrero Costa Rica, 20 de febrero República Dominicana, 23 de
febrero Puerto Rico, 8, 10, 12, 16, 17 y 18 de marzo Argentina
Monterrey,
Nuevo León, México.
12 de Febrero del 2000.
Un poco más viejo pero igual de malicioso y
pervertido, se presentó en esta ciudad el trovador
andaluz Joaquín Sabina.
12 de febrero, día de su cumpleaños cuarenta y once.
8:30 de la noche y los dos mil cómplices de su locura
esperábamos con el corazón en la mano la visión del
icono de la tristeza y la soledad. Pagar dos semanas
de salario mínimo local por una entrada de primera
fila nos pareció fácil a los más afortunados. Por
nuestras febriles mentes se aglutinaban miles de
frases y notas, de mentiras y medias verdades al
revés, de dedos en las llagas y banderas de piratas.
Una estación (nada mejor que eso) nos promete que el
flaco tomará aquí el próximo tren. La idea de que yo
era el único sabinista del norte de México queda
ridiculizada con una rápida vista a mis espaldas; para
beneplácito de quienes nos gusta ver que el talento es
reconocido a mi alrededor hay almas sensibles e
intelectos agudos. La Monumental Plaza "Lorenzo Garza"
se volvió repentinamente elitista.
Panchito Varona y Antonio García de Diego con sus
guitarras carabancheleras nos cautivaban con su
talento esbozado con un ensayo. Unas cuantas notas
informales de "la del pirata" bastan para agudizar los
sentidos. Pero el ladrón de bancos retirado no
aparecía.
8:50. Se apagan las luces. Uno apenas escucha la
avasalladora tanda de aplausos por intentar enfocar la
oscuridad. No cabe duda, el momento ha llegado. Tras
unos instantes de gritería, un silencio. Todos
comparten mi paralizante espasmo. Sobre el escenario
varias siluetas compiten por nuestra atención, pero
ninguna se declara ganadora.
"Con su boina calada, con sus guantes de seda", un
reflector que apunta a lo que parecía ser un anciano
con un bastón, las inconfundibles notas de "Yo me bajo
en Atocha", un multitudinario rugido y nos encontramos
ante Joaquín Sabina. El ubetense que hace años huyó de
su patria con un nombre falso y sin una peseta se da
ahora el lujo de cambiar un exilio por un viaje de
conquista. "México me atormenta" y se gana a un
público que ya era totalmente de él pero que no podría
desapreciar el detalle. Otra duda se disipa
abrumadamente, toda la plaza tiene tatuadas las letras
en la garganta. "Princesa", "Medias negras",
"Ganas
de..." y el de Jaén no logra confundirnos con nuevas
versiones en la melodía. "Si alguien les dice que me
he mudado, miente como bellaco, sigo viviendo en Calle
Melancolía". Se calla repentinamente y un
impresionante coro se deja sentir; "Vivo en el número
siete, Calle Melancolía...".Panchito nos halaga, "les
salió de putamadre". "Los Peces...", "Así
estoy yo sin ti" y aprovecha pausas para acusar la
inhumanidad de Pinochet y confesarnos "el doctor me
pidió que descansara entre polvo y polvo". "Ruido" y
una excelente versión rock de "Esta boca es mía" en
voz de Panchito Varona.
Ahora la escena es un burdel de mala muerte (un
"puticlub") y surge "Una Canción para la Magdalena"
Presenta al "viejerío" del grupo y las dos chicas
reciben la carga de interpretar "Mujeres fatal".
Joaquín en camiseta a rayas parece aún mas flaco, y
tiene razón al decir que sus acompañantes son
demasiado guapas para trabajar en el antro. "Barbie
Superestar", "A mis cuarenta y diez" y en esta ocasión
miente, no está mas muerto que vivo. "Que se llama
soledad", "Tan joven y tan viejo" y los presentes no
nos dejamos amilanar por la mayor o menor dificultad
de gritar "like a rolling stone". Alguien vocifera "Te
pareces al Sabina, ese que canta". Y tiene razón. El
tipo que a unos metros de nosotros dice "peor para el
sol, que se mete a las siete en la cuna del mar a
roncar" recuerda sospechosamente al que aparece en un
CD que rezando "Física y química" algunos conflictivos
tenemos como preciada propiedad.
"¿Quién me ha metido el dedo en la nariz, quién roba,
silba, reza, desayuna, quién planta girasoles en la
luna, quién coño me ha robado el mes de Abril?". "Y
sin embargo", tras una introducción de Cristina, la
chilena de gran voz. "Corazón de neón", cortesía de un
ex-Mondragón cuyo nombre se me escapa pero que creo
reconocer de la época de "Viceversa" y Javier
Gurruchaga. "Dicen que el blues es un pasaporte a la
tristeza" y García de Diego enseña porque tantos años
al lado de Joaquín.
"La del pirata cojo", un himno a las fantasías
oníricas de los desposeídos. "19 días y 500 noches"
que le da nombre al concierto, "Donde habita el
olvido" y la versión de "Cerrado por derribo" que no
aparece en el álbum. "Contigo" ("lo que yo quiero,
muchachas regiomontanas" - "¡Es que mueran por ti!") y
el juglar juega con los platillos. "El caso de la
rubia platino" "Noches de bodas" y el inevitable
recuerdo de Chavela, donde quiera que esté.
"No pasaba de los veinte el mayor de los tres chicos"
humo y la idea de que hay mas realidad que lirismo en
el cuento del asalto malogrado. El público en coro le
canta "Las mañanitas" pero es obvio que los festejados
somos nosotros y no él.
"Y nos dieron las diez" acompañado por un mariachi
local. "Ojalá que volvamos a vernos" y uno asiente.
Ojalá que volvamos a vernos.
Javier
Gurruchaga, personaje inolvidable
Por
el Sitio (Joage Soto)
"Soy
el hombre sin brazos del circo/ Soy capaz de fumar con los pies/
Cada noche la gente me aplaude más / Pero yo me quisiera morir
/Yo perdí mis brazos / Y perdí un amor / Me quiero morir / Me
quiero morir" Garras Humanas
Una
de las agrupaciones fundamentales dentro de la escena del rock
español es, sin duda, la Orquesta Modragón, banda que
revitalizó el ejercicio musical y que le dio una vuelta de
tuerca a la manera de presentar un espectáculo sobre el
escenario. Javier Gurruchaga, eminencia gris de esta banda ha
desarrrollado una carrera singular que abarca la música, el
cine, el teatro y la televisión, impactando el quehacer
cultural de la Península Ibérica desde hace 20 años.
Este
mes se presentó en España Garras Humanas, una suerte de
recorrido por la historia profesional y personal de este
personaje nacido en San Sebastián ( Donosti, en el lenguaje
vasco), en 1958.
Hijo
de un trabajador ferroviario y de una cocinera, transcurre su
infancia y primera adolescencia sumergido en la música y el
cine, gracias a sendos festivales de Jazz y del Séptimo Arte
que se desarrollan cada año en esa ciudad. Estas actividades
culturales marcarían para siempre al pequeño Javier que, más
tarde, estudiaría solfeo y saxofón en el Conservatorio.
"Hola
mi amor / Soy yo tu lobo / Quiero tenerte cerca para verte mejor
/ Hola mi amor, soy yo tu lobo / Quiero tenerte cerca para
oírte mejor / Si con tus garras me quisieras abrazar / Si con
tus dientes me quisieras tu besar..."
Garras
Humanas es una biografía muy ágil armada como en retazos,
esculpida como un rompecabezas que va tomando forma conforme se
avanza en la lectura de las doce entrevistas que lo componen.
Estos
diálogos entre el personaje principal y su interlocutor en
turno proporciona la suficiente información como para dejar
satisfecho al lector casual e interesar al seguidor de la
carrera de Gurruchaga, quien destila párrafo a párrafo, ese
desmesurado sentido del humor, esa corrosiva manera de ver las
cosas y desvela una inteligencia aguda.
Lo
interesante de esta biografía es que, por momentos, resulta
evocadora de una España ida para siempre; ilustrativa en el
sentido de ubicar el contexto histórico conforme transcurren
los años y amena en tanto que las anécdotas saltan de las
páginas inadvertidamente.
"Lola
es una chica de agencia y hotel / que hace muy bien su papel /
No hay otra que mueva mejor la lengua / Me tiene en sus manos /
estoy arruinado / porque sin dinero no me quiere ver / No hay
otra que lo haga mejor que Lola" Lola, Lola
Cada
una de las doce partes que componen Garras Humanas revela
la sensibilidad del personaje, su humanidad y de pronto, se
convierten no en elementos de una entrevista plana y estéril,
sino en verdaderos diálogos en los que el entrevistado se
transforma en entrevistador.
Todo
el aprendizaje que Javier Gurruchaga atesoró en años de
asistir al cine o de escuchar todo tipo de música, rindió sus
frutos al formar La Orquesta Mondragón, cuya primera
producción, en castellano, fue en 1979 bajo el título de Muñeca
Hinchable. A partir de ese momento se inicia una de las más
importantes aportaciones al mundo de la música interpretada en
español.
"Encerrada
esperas que llegue / metida en tu armario / Todo el día callada
y dormida / Sé que sólo eres mía / Yo te cuido / Yo te
invento / Te doy la vida con mis besos / Y tú en cambio / me
salvas del miedo y del aburrimiento" Muñeca Hinchable
Una
biografía singular
Una
vez rodeado de hábiles músicos y de letristas consumados como Joaquín
Sabina o Eduardo Haro Ibars, La Orquesta Mondragón,
se dedicó a montar el espectáculo musical más delirante que
se haya visto en la escena musical Iberoamericana.
Para
describir una presentación en vivo de esta banda es preciso
recurrir a términos como gran guiñol, farsa , sátira,
vodevil, concierto de rock y obra musical. Todo sucediendo al
mismo tiempo.
Puede
ser que una noche cualquiera, Javier Gurruchaga salga al
escenario disfrazado de mujer; de Cristóbal Colón, de Al
Jolson, de gitano o de Napoleón, entre otros, mientras su
inseparable patiño conocido como Popocho, un hombre de
metro y medio de estatura que, mientras transcurre cada canción
él la escenifica sin decir jamás palabra alguna.
Lo
mismo puede presentarse vestido de oficinista que abre su
portafolio para dejar salir una muñeca inflable, con la que
hace todo tipo de aspavientos eróticos, que vestir una
gabardina que abrirá, durante la canción El hombre de los
caramelos, dejando ver al público un falo descomunal.
También puede disfrazarse de Rambo, de mujer gorda o de
cualquier otro personaje si es que las canciones que se tocan en
el concierto lo ameritan.
"A
todos el pelo se nos caerá / Más pronto o más tarde / el
otoño llegará / Algunos en la cuna lo pierden ya / Otros a la
tumba esperan llegar / Ponte peluca / Ponte la peluca ya"
Para
permitir que el lector se sumerja en el universo de Javier
Gurruchaga, éste es entrevistado, entre otros, por el escritor Fernando
Savater, nativo también de Donosti y vecino del cantante
desde su más tierna infancia.
Otros
personajes que descubren diversos aspectos de la personalidad y
la vida de Gurruchaga son: Vicente Molina Foix; Luis
Alberto Cuenca; Cristina Almeida y Eduardo Arroyo,
entre otros. Los ingeniosos diálogos, los cuestionamientos
agudos y el intercambio de ideas hacen de Garras Humanas un
libro ilustrativo, pero sobre todo ameno.
"Abrí
la puerta / Mi cabeza estaba a punto de estallar / Tiré la
gabardina / Bebí un trago / Me eché el pelo hacía atrás / La
vi muerta en el baño / envuelta en sangre / y en la obscuridad
/ No se dio la vuelta / y las burbujas parecían cantar: Bubble,
Bubble..." Bubble, Bubble
Si
las letras de las canciones de La Orquesta Mondragón tocan
todos los temas posibles, la música no es menos variada, el
grupo puede tocar, con fortuna, un jazz de Duke Ellington,
pasando por un reggae, un punk rock, un vals o una balada, sin
aparente esfuerzo.
Estos
elementos sonoros no pueden ser apreciados en esta biografía,
pero existe un pequeño apéndice con la transcripción de
algunas de las letras de las canciones. Para valorar el lado
musical se recomienda la escucha del siguiente material: Muñeca
Hinchable, Bon Voyage, Rock N´Roll Circus y Ellos
las Prefieren Gordas.
La
escucha atenta de estas grabaciones pondrá de manifiesto la
agudeza de la mente de un hombre que decidió trastocar las
reglas de las biografías tradicionales para entregar una
versión de su propia vida de manera singular.
Garrras
Humanas es una lectura recomendable para descubrir a un
personaje de extracción urbana que ya ha realizado su
aportación al libro de la música contemporánea.
"La
ciudad donde vivo / es un monstruo con siete cabezas / Es un
pájaro envuelto en papel celofán / un inmenso barril de
cerveza que, de repente, puede estallar / La ciudad donde vivo
es el templo del bien y del mal / Barcelona, Moscú, Casablanca,
Nápoles, Londres, Berlín / Nueva York, Estocolmo, Donosti /
México /Río Tánger / París ..." Corazón de Neón
El blues de la
soledad
Escrito por Joaquin Sabina, cantado por Miguel
Rios...
(Gracias!!!!, Malena por tu inapreciable
colaboración...)
Tuvo la culpa esa canción
que un taxista me silbó
¿sabe si existe aquel café?
¿cómo iba a suponer
que estarías tocando allí
en el mismo piano diez años después
para mí?
Noches de rabia y juventud
empapadas en un blues.
No te dije que estabas más guapa
ni tu el socorrido "chaval qué joven estás"
y apuramos por fin la botella
que hace diez siglos dejamos a la mitad.
¿Te quedarás a la actuación?
Aún me sé nuestra canción.
Dicen que el blues es un estado mental
un manual para aprender a llorar
la banda sonora del desamor
un gato en celo oculto en un callejón
en el mismo club
al calor del blues
de la soledad
la lluvia nos ha vuelto a juntar.
Pensar que un taxi me empujó
a sacarte del baúl
en naftalina conservó
tus caderas el alcohol
no me digas que se estrelló
en el asiento de atrás de un Volkswagen azul
nuestro blues.
No preguntes más cosas
que el tren del olvido entre a saco en la vida
como un vendaval
al lugar donde has sido feliz
es mejor que no trates nunca de regresar.
Una canción de Goma Dos
conectada al corazón.
Letra : Joaquin Sabina.
Música: A. García de Diego.
(Gracias Malena Por enviarla...)
Soneto a Rafael Alberti Gracias!!! Luis Garza de Monterrey México por enviarlo...
SI DIGO ALBERTI
Joaquín Sabina
Si digo Rafael digo torero,
Si digo cal naufrago en tu bahía,
Cabello de ángel, gorro marinero,
Si digo barcos nombro tu poesía.
Si digo Alberti digo Garcilaso,
Federico, la casa de las flores,
"No pasarán", Trastévere, Picasso,
Si digo Rafael digo Dolores.
Si digo luto digo que no quiero,
Si digo Juan me abrazo al Panadero
Del pan azul de la melancolía.
Si digo octubre mato a tu asesino,
Si se va Rafael se muere el vino
Del bar del Puerto de Santa María.
Joaquín
Sabina, carne de neón.
MATIAS URIBE
Antes que Sabina lo intentó Hilario Camacho, pero la
propuesta del autor de De paso no cuajo masivamente.
Así es que podría decirse que hemos estado huérfanos de esa
especie criada (y abundante) en Estados Unidos, cual es la del
cantautor eléctrico. Aun cuando Aute se ha visto arropado por
un grupo de de rock, lo suyo no podría tomarse como
muestra del cantautor úrbano, aunque justo es reconocer que su
nombre y el de Serrat resucitan con más brío que nunca en los
ochenta y se adueñan del brillo de los cantautores. Signo
inequívoco de que para la ternura siempre hubo y hay tiempo,
parafraseando a Víctor Manuel y Ana Belén, el otro tandem de
triunfadores en la presente década.
Caótico, bohemio insaciable, noctívago, buscador de
placeres, intoxicado por la nicotina y los vapores del blues,
Joaquín Sabina, pese a la irrupción de nuevos valores como los
tres javieres (Bergian Batanero y Ruibal) es el mejor
representante en España del cantautor eléctrico
norteamericano, quien mejor ha puesto aquí guitarras calientes
a la voluntad poética y contestaria de los cantautores.
Sabina ha escrito deslumbrantes odas a la grisura de la
gran ciudad, ha inmortalizado al Madrid sombrío de las
buhardillas y los soles de butano, ha pintado liezos
autobiográficos de un realismo y una mordacidad silbantes, ha
canonizado a toda una peculiar galería de personajes
marginales, ha compuesto melancólicas piezas al desconsuelo
amoroso, tallado frisos de ironía desbordante a través de
algunos de los personajes reaccionarios de la historia del país
y hasta se ha permitido el lujo de parodiar a su maestro Dylan.
Sabina ha roto con el esquema de cantautor político ofreciendo
poesía urbana y música de calidad.
Mientras
a finales de los sesenta varios de sus colegas intentan alisar,
a golpe de estrofa rebelde, las rugosidades políticas del
franquismo, Joaquín Sabina (Ubeda, Jaén 1.949) hace acopio de
sus mejores
materiales
sonoros en Londres, donde se ha refugiado tras una novia
británica y huyendo de la policia granadina, que le busca por
formar parte de un grupo político que ha colocado un cóctel
molotov a las puertas de un banco, a raiz del proceso de
Burgos. Años de crispación estuadiantil e insólita
concienciación política para un estudiante de Románicas que
ha pasado por los salesianos y es hijo de un comisario de
policia. La culpa la tendrá aquella guitarra que, frente al
disgusto familiar, vino a sustituir al reloj con el que
tradicionalmente se premiaba en casa de los Sabina a los hijos
aplicados al finalizar su bachillerato elemental.
Dura
pero solvente academia. Sabina sobrevive en Londres tocando en
la calle y en los restaurantes de lujo (llega a actuar ante Liz
Taylor y George Harrison) y, cuando al cabo de siete años,
regresa a España, se encuentra con un panorama de la canción
popular efervescente, pero confuso, bien distante de los modelos
que el ha conocido en la capital inglesa. Intuyendo que puede arder
en la misma hoguera que los demás, dosifica sus
apariciones en mítines políticos y, principalmente evita la
calle como escenario de su música y como andamio para ganarse
la vida. Un ejecutivo que le vio en Londres le propone grabar un
disco y nace el elepé Inventario. Absoluta
indiferencia. Pero ya pule su estilo y aguza su ingenio de
cronista urbano en la La Mandrágora. Ficha por CBS.
Sale
en 1981 Malas compañias, elepé disperso pero
rebosante de grandes momentos musicales, que le muestra como
cantautor distinto. En 1983 traza el mismo arco que su
maestro Dylan y de cantante seudoacústico, pasa a cantante
eléctrico con Ruleta rusa. Su mejor elepé
hasta hoy, Juez y parte (1985), vivo lienzo sonoro de
cálidos colores y entrañables confesiones personales, asi como
un doble álbum grabado en directo y un especial en Televisión
Española en 1986, le colocan en la elipsis del éxito masivo.
Con Hotel, dulce hotel, editado en mayo de 1987, se le
ve sufriendo la enfermedad del triunfador que hace discos por
compromiso, por formulario. Ha de recuperarse: el neón sigue
luciendo todas las noches en la ciudad y son muchas historias de
infierno y purgatorio las que seguir contando.
ENTREVISTA
Estuvo mal, ahora se
lo ve muy bien. Volvió a los escenarios, a
escribir, incluso empezó a pintar. Volvió a las
largas charlas con amigos. En ésta, casi no quedó
tema por tocar. Desde los primeros olores hasta
los epitafios, pasando por la sobriedad moderada,
las ex, las mujeres de los amigos, Buenos Aires. Y
la dureza de un reclamo político-religioso: "Que
renuncie Dios". El taxi va y viene por Madrid
buscando la calle de Joaquín Sabina. Y ahí voy por
Lavapiés, ese barrio castizo, en la zona del
Rastro, rodeado de marroquíes y coreanos, cargado
con dos grabadores, por las dudas. Las dudas de
que los imprevistos alteren la charla con Sabina.
Siempre es bueno volver a Madrid. La casa tiene
el olor de mi infancia en Palermo Viejo. Joaquín
festeja, yo festejo. Sabemos que tenemos una nueva
cita a fines de septiembre, cuando él, Joan Manuel
Serrat, Víctor Manuel, Ana Belén y Estopa den un
recital en Argentina. Un festival mestizo en el
que nadie cobra. "Nos juntamos un día con
Serrat y con Víctor Manuel y nos dijimos que no
podíamos hacer nada por Argentina, pero que
queríamos hacer algo, porque ya sabemos que en los
conciertos no se saca dinero para mejorar el
Producto Bruto Nacional. Pero sí sé que tenemos el
corazón dolorido, ¿no? Queremos decirles que
tenemos el corazón en el corralito." Habla
mucho más rápido de lo que uno puede pensar, su
voz es menos ronca, parece ensimismada, con una
extraña energía. Intento encontrar el clima de un
bar en Lavapiés a medianoche. Pero son las tres de
la tarde. El fotógrafo irrumpe y Jimena, la mujer
de Sabina, lo espera con las maletas en la puerta.
Sabina es Madrid. Y habla como lo que es: "Si tú
lo has dicho". ¿Qué olor de chico seguís
recordando? El olor a posguerra. Era un
olor terrible, a desinfectante. En la posguerra, a
las putas las desinfectaban, y a las calles, y a
todo. Porque estaba todo sucio, viejo... Claro que
nací en el 49, ya hacía dos años que se había
acabado el hambre. Pero sí recuerdo esa losa
aplastante que era el franquismo. Pues eso: olores
a colonia barata y a desinfectante. ¿Y has
vuelto a encontrar esos olores? Algunas
veces, cuando vuelvo al pueblo. Me viene más por
la memoria que porque siga oliendo así. O en
lugares muy pobres de Portugal, o del Perú...
viene otra vez, el olor de la pobreza, que es un
olor terrible. ¿En tu juventud has puesto
algún "caño", como decimos en Buenos Aires, alguna
"molotov"?
Sí, en el Banco de Bilbao de
Granada. Acaban de hacer un juicio a los primeros
que pusieron "caños", que entonces eran mucho más
comprendidos que ahora. Ahora nos parecen
asesinos, pero entonces eran algunos luchadores
antifranquistas, cosa que éramos más o menos
todos, y yo los apoyaba, y había un juicio en el
que podían caer unas condenas a muerte, y se
pusieron "molotov" en todos los bancos de España.
Pero lo que pasaba es que yo no podía pasarme dos
meses escondido, como me dijeron en el comando, y
tenía una novia inglesa, y no era un mal motivo
para irse a Inglaterra. Ése fue un camino,
porque pensaba en el problema de los argentinos
con los bancos, y me imaginaba que probaran
ponerles alguna molotov y yo podría echarte la
culpa, y decirles: "Joaquín lo hubiera hecho, ¿por
qué no hacerlo yo?". Nos reímos, con cierto
sarcasmo, cierta sabiduría de lo que no se puede,
pero que se imagina. Joaquín, ahora, tiene una
nueva vida; como si la hubiese ganado en una
lotería fraudulenta y piadosa, merecida, una vida
que aprovecha entre algunos sonetos y algunas
pinturas. Ya publicó en España su libro de poemas,
Ciento volando de catorce, el libro con CD
incorporado que me traje a Argentina. Me
enteré de que estabas pintando.
En
parte por terapia, y porque es muy excitante hacer
algo que uno no sabe hacer. No quiero decir que
sepa cantar, pero quiero decir que he ido
aprendiendo los gajes del oficio. De pintar, no sé
nada. No sé dibujar. Y un lienzo en blanco es una
cosa apasionante, ¿no? Hay que saber que sólo con
mancharlo con unos colores, los colores van
pidiendo otros colores y de eso se va
armando... ¿Una tela en blanco podría ser una
mujer virgen? Casi prefiero una tela en blanco
(se ríe a carcajadas). El trabajo sucio que lo
haga otro antes. Que ella venga ya... que venga
con alguna intención. Nunca me hizo la menor
ilusión. Debo ser poco español y muy poco machista
en ese sentido... Una virgen. Antes tendría que
hacer el trabajo algún médico para que yo
pudiera... Tendría que equivocarse alguien
antes... No es exactamente lo que prefiero en
el amor. No sé si sabemos algo del amor.
Tampoco si sabemos algo sobre pintura. Somos dos
autodidactas. Joaquín me dice que es
"divertidísimo. Estás solo, fumando y pintando. Es
eso: los punks que descubrieron que no había que
saber cantar y tocar para cantar y tocar. La
pintura es más fácil. Se puede hacer cualquier
cosa en un lienzo en blanco". ¿Esto tiene que
ver con algún momento de tu vida en que fuiste
falsificador? No, yo he hecho un trabajo con
pasaporte falso durante siete años, pero no sabía
pintar, no podía ser falsificador, me lo hacía el
médico... (se ríe). Al médico lo tenemos
siempre a mano... Sí. Creo que he sido un
falsificador de mi vida, un impostor, un okupa.
Cuando voy a un restaurante y me dan mesa, creo
que se están equivocando, que no saben realmente
quién soy. Cuando me invitan a una fiesta
estupenda creo que me he colado. Siempre me he
considerado en un lugar donde no me correspondía.
¿Qué te gustaría que dijera tu
epitafio? "Yo no quería". Aunque el mejor
es el de Groucho Marx: "Perdonen que no me
levante". Está bueno. ¿Cuál fue la peor cosa
que te dijo una ex? Te cuento lo que me dijo una
vez Dalmiro Sáenz: "He descubierto lo mal que
cogías". Es una cosa sangrienta. Lo peor que te
puede decir -digo "que te puede decir" porque la
verdad es que soy amigo de todas mis ex- es:
"¿Cómo dices que te llamabas?". En un par de
días habrá una enorme huelga en Madrid. Madrid,
esa mujer que se cubre las piernas y abre los
labios, insinuante, queda detenida para pedir
justicia. Y Sabina comenta. Y hablamos sobre la
relación de España y Argentina. "Lo que ocurre es
que España ha ido viviendo un camino opuesto;
quiero decir: los liberales han triunfado. Pero
van a tener problemas, porque son de una
arrogancia, de una cerrazón mental..." El
bienestar hace que muchos vayan desertando. El
bienestar anestesia. Y más en un país que viene de
esa sangre de posguerra y de esa oscuridad total
que fue el franquismo. Aquí hemos disfrutado de la
libertad como nuevos ricos, pero eso ya pasó, ya
han pasado 25 años, y ahora estamos viendo el
desastre educacional, el fracaso escolar, los
ricos cada vez más ricos, los pobres cada vez más
pobres, y la cerrazón de fronteras a moros y a
negros, que eso es una bomba a muy corto plazo,
como se ha visto en las elecciones francesas.
¿Qué piensas de la actitud del presidente
Aznar hacia Argentina? Aznar no es más que
el representante de los bancos en Argentina. Está
del lado del FMI, y como además tiene muy malas
maneras, y desconoce la historia... Pero él, que
fue franquista en su juventud, podría agradecerles
a los argentinos el trigo de Perón. Ni eso, no se
acuerda... Eso de que aquí tenemos una obligación
con México y Argentina, ese discurso se acabó;
aquí el neoliberalismo triunfó, y ahora nuestros
intereses son los bancos que están en Argentina
robando vuestro dinero. Y él es el representante
de esos bancos. En última instancia es su gran
responsabilidad... ¿Qué piensas que podría
haber hecho España? Una segunda labor. Ya
que aquí tenían vacas gordas, podrían haber
colaborado para que allí las vacas sean menos
flacas, y haberlo cobrado a largo plazo. ¡Ni eso!
Han ido por el peso hoy y la mierda para
mañana. Y supongo que nos ha dolido más porque
esa cosa de la Madre Patria nos ha
quedado... Pero ya sabéis que es una madrastra.
La madrastra de Blancanieves.
ISABEL ALBACETE.
JEREZ. El músico Joaquín Sabina y la escritora
Almudena Grandes estuvieron presentes en la mañana de ayer en el
Ayuntamiento de Jerez donde firmaron el libro de honor acompañados por
el alcalde Pedro Pacheco.
El cantautor jiennense culminó de esta manera su visita a la ciudad de
Jerez donde el pasado martes ofreció un recital poético organizado por
la Fundación Caballero Bonald. El alcalde se mostró muy orgulloso y
contento de recibir en la ciudad a "una figura tan importante como
Joaquín Sabina".
Por otra parte, el de Úbeda expresó el placer que había supuesto para él
recitar en las bodegas de González Byass: "Yo he cantado en muchas
tabernas pero nunca lo había hecho en una bodega tan hermosa como esa.
Quiero agradecer al público su atención y el grado de solidaridad que
mostraron al compartir la palabra hablada, no cantada, como en otras
ocasiones. Además quiero dar las gracias a la Fundación Caballero Bonald
por darme la oportunidad de pasar dos días en Jerez".
En la rueda de prensa que ofreció ayer, Sabina habló de su próximo
trabajo discográfico, Dímelo en la calle, que saldrá a la luz el proximo
mes de septiembre: "He grabado veinte canciones pero aún no se cuántas
voy a editar. En octubre comenzaré una gira por Méjico para ir
calentando motores y llegaré a España en Navidad. Pero quiero ir
despacito porque todavía no he probado ese vértigo de la gira".
El controvertido cantautor señaló estar en el "mundo de las sombras"
haciendo referencia a su actual estado de salud,que no le permite
determinados excesos ya que " cuando ni bebes, ni follas ni tomas drogas
no tienes más remedio que escribir", comentó entre carcajadas.
Ajeno a la polémica alimentada por Paula y Pacheco, Joaquín Sabina
aprovechó la ocasión para expresar su admiración por el torero jerezano
sin que el alcalde perdiera la sonrisa, al tiempo que opinaba sobre la
actual situación de la fiesta nacional: "Creo que está por los suelos
debido al ganado. Es un desastre y un fraude. Se te quitan las ganas de
ir".
También alabó al diestro José Tomás, con quien le une una gran amistad:
"Es un tipo muy oculto y extraño con una filosofía senetista muy
andaluza a pesar de que no lo es. Posee una gran valentía para ser él
mismo y no dejarse manipular por periodistas o por operaciones triunfo y
gilipolleces varias".
Respecto a un tema de candente actualidad en estos días como la
piratería discográfica, se mostró un tanto incómodo al contestar: "Yo
prefiero no opinar. No puede quejarse uno contra el top manta aunque mis
amigos me dicen que debiera hacerlo, pero creo que son más piratas las
multinacionales. Lo que sí hay que piratear es Operación Triunfo",
comenta aludiendo de nuevo al famoso programa televisivo. "No me huele
bien nada de todo lo que se está diciendo contra los piratas sobre todo
por quiénes lo dicen".
Tras publicar Ciento Volando, de catorce, Sabina está a punto de editar
un nuevo libro de letras completas entre las que habrá también algunas
inéditas. "Tengo otros proyectos en la mochila por si me canso de viajar
y quiero quedarme en un rinconcito escribiendo".
Una pareja
nominada para los premios Goya
Olga Román y Joaquín Sabina
han sido nominados para los premios Goya en el mismo apartado,
"compitiendo" ambos para mejor canción original. La pareja ha sido
seleccionada después de la primera ronda de votación, que selecciona los
trabajos que finalmente competirán en cada una de las categorías. Olga,
por su canción Again (de la banda sonora de El Cielo Abierto) y Joaquín con
Semos diferentes (de Torrente 2) se verán las caras como protagonistas por
primera vez fuera de un escenario.
El posible galardón supone un gran reconocimiento para el primer álbum en
solitario de Olga, Vueltas y vueltas, que inicia su despegue discográfico.
Si bien Sabina parte como favorito absoluto, su compañera de fatigas recibe
con agrado la posibilidad de alcanzar el galardón.
En la ceremonia, que se celebrará a primeros de febrero en Madrid, parte
como favorita la película de Alejandro Amenábar, Los Otros, que compite por
15 estatuíllas y que ha recaudado en España 4.500 millones de pesetas (unos
27 millones de euros).
El sábado 2
de febrero a las 22:30 horas dará comienzo la Gala del cine español, en la
que se premian a las mejores películas con diferentes categorías en
concurso.
CANALSABINA.com asistirá al acto para informar de lo que suceda en una noche
especial para Olga Román, que espera obtener una estatuílla por su canción
Again, banda sonora de la película El Cielo Abierto. Competirá, como
hemos dicho, con su "maestro" y amigo Joaquín Sabina (por Semos diferentes,
canción principal de Torrente 2), que parte como principal favorito -incluso
en las encuestas realizadas en esta web
Crónica
de la Noche de poetas en la Semana Negra
Preámbulo
Todo comenzó
alrededor de las 00:30, la gente se agolpaba en la
Carpa del Encuentro, lugar de conferencias y
charlas de la Semana Negra, todos querían saborear
la poesía de dos genios: Ángel González y Joaquín
Sabina, pero para eso todavía faltaba media
hora.
Esa media hora fue
de locura para la organización, cambiar el
escenario de lugar, mover focos, altavoces... pero
todo esto entre una multitud de gente ávida de
arte. Ahí fue donde surge Paco Ignacio Taibo II
(¿quién dijo que segundas partes nunca fueron
buenas?) que además de un grandísimo hombre de
letras nos sorprendió con su nueva titulación
Ingeniero de Masas, consiguiendo la
cuadratura del círculo, hacer que las sillas de
las primeras filas pasasen al final, quedando en
el suelo los más cercanos al escenario y así
conseguir que no solo los de dentro, si no también
los de a fuera pudieran ver tan maravilloso
espectáculo.
Una vez ordenado
todo, para hacer más llevadera la espera, un
cantante nos deleitó (guitarra en mano y sombrero
en la cabeza) de varias canciones de Sabina:
Cerrado por derribo, 19 días y 500 noches,
¿Quién me ha robado el mes de Abril? y Tan
joven y tan viejo.
Con puntualidad
británica (quizá más, pues lo hizo 3 minutos antes
de la 1:00) se sentaron ante nosotros tres grandes
artistas: Paco Ignacio Taibo I (One según
Sabina) que haría las veces de presentador y los
dos poetas.
Maravillosa presentación de
Paco Igancio Taibo I
Derrochando savoir
faire por los cuatro costados, Taibo comentó su
relación con Ángel González que se remonta a
cuando ambos tenían 9 años y recordó una anécdota
amorosa, una carta donde le decía al poeta que
estaba enamorado de una chica con calcetines
blancos, la respuesta del poeta no podía ser menos
que un poema, y lo cierto es que aquella chica de
calcetines blancos se convirtió luego en su esposa
y estaba entre el público asistente (aunque con
distintos calcetines).
Comentó que a Sabina
lo conoció a través de Chavela Vargas (con la que
compartió momentos embriagadoramente
magníficos) y tantos fueron los elogios que le
dedicó, que por llamarle le llamó hasta guapo.
Joaquín, y por dos veces, incita al público al
grito de ¡Taibo, Taibo! a jalear al
presentador.
Whisky, Angel y Joaquín al
alimón
Antes de comenzar la
lectura que harían al alimón, tejiendo sus
poemas y creando una tela uniforme y
extremadamente bella, no podía faltar el sustento
del cuerpo, una botella de whisky con hielo, por
que hay veces que más bonito que una chica o un
chico (según gustos) en la playa, lo es un
escocés en las
rocas.
Ángel González nos
deleitaría con una selección de poemas que nos
hablaban de si mismo pero a la vez nos adentraba
en nuestro yo, haciéndonos descubrir espacios
oscuros de nuestra personalidad. Nos leyó algún
poema autobiográfico, sonetos amorosos y algún que
otro de temática política.
El
Flaco, por su parte,
comenzó con un poema autobiográfico en donde hacía
guiños ha sus múltiples canciones y nos contaba lo
orgulloso que se sentía de las nuevas (que saldrán
en su nuevo disco de septiembre), continuó con
otro dedicado a Ángel (ambos no incluidos en su
libro). De Ciento Volando nos leyó:
Sotanas y coturnos, El Gran Hermano y
Este ya. Como estaba en la Semana Negra,
como no, leyó El caso de la rubia platino,
claro ejemplo de música negra (según él). Y como
primicia nos leyó la letra de dos de sus nuevas
canciones: A vuelta de correo, que con la
estructura de un anuncio por palabras de la
sección de contactos y en tono jocoso, Joaquín nos
muestra un poco su yo; la otra (de la cual no dijo
su título y llamaremos La canción más bonita
del mundo) tiene también mucho de
autobiográfico.
González y Sabina: nuevo dúo
musical.
Cuando ya parecía
que nada mejor podría pasar, Joaquín Sabina
guitarra en mano y a dúo con Ángel González se
arrancan por rancheras, y nos cantan un par
de ellas (pese a que la acústica no era buena).
Por si esto fuera poco, y también al
alimón, nos cantan una canción compuesta
expresamente por Sabina para la ocasión sobre la
música de un conocido tango. Sencillamente eso
debe ser lo más cerca que estaremos del
paraíso.
Firmaron más que cuando
solicitas una hipoteca...
Finalmente y por
espacio de más de una hora ambos estuvieron
firmando autógrafos, haciéndose fotos, besando,
dando la mano... Vamos que con la fama de ogro que
tiene Sabina, demostró ser una persona agradable,
complaciente y orgulloso de tener un público tan
fiel.
Nunca un gin-tonic estuvo
mejor acompañado
Por si fuera poco
para este reportero neófito, cuando regresaba a mi
casa para dejar la cámara de vídeo, la de fotos,
el trípode y demás bártulos, veo a Taibo II,
señora e hija, Ángel González, Joaquín Sabina y
pareja y unos amigos tomando unas copas en la
terraza del Café Gijón (a escasos metros de mi
casa), huelga decir a donde fui, ya sin cargas a
tomar un gratificante Gin-Tonic con los pocos
asistentes a la KDD. Allí todavía firmó algún
autógrafo, se sacó alguna foto, dio algún besito a
las fans... Incluso canturreó con el resto alguna
canción.
Además conseguí
hacerme una foto con los dos, que guardaré como
oro en paño para las generaciones venideras